Alexánder Prokopchuk
Alexánder Prokopchuk - REUTERS

Inquietud en EE.UU. y Ucrania ante la posible elección de un general ruso para presidir la Interpol

El Kremlin ha denunciado los intentos de «injerencia» de Washington en la organización policial

CORRESPONSAL EN MOSCÚActualizado:

El general ruso, Alexánder Prokopchuk, antiguo miembro de la cúpula del Ministerio del Interior de Rusia y candidato favorito para convertirse en presidente de la Interpol en las elecciones que mañana tendrán lugar en Dubái durante la asamblea de la organización, genera recelos y desconfianza en Ucrania, las repúblicas bálticas y entre algunos senadores estadounidenses.

El Kremlin, en donde se ve con buenos ojos que Prokopchuk se ponga al frente de la International Criminal Police Organization, ha denunciado la campaña para impedir su elección. «Por supuesto, apoyamos al candidato ruso y queremos que gane en esta votación», declaró el lunes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, y hoy se ha visto obligado a salir a la palestra para recriminar a Estados Unidos su «injerencia».

Un zorro en el gallinero

Los senadores norteamericanos Chris Coons, Marco Rubio, Jeanne Shaheen y Roger Wicker, integrantes de la de la Comisión de Seguridad y Cooperación con Europa del Congreso de EE.UU. (Comisión Helsinki) han hecho pública una declaración conjunta llamando a impedir la designación de Prokopchuk al frente de la Interpol. «Sería como poner a un zorro para cuidar del gallinero», sostienen los legisladores estadounidenses.

Aseguran además que «Rusia abusa de la Interpol de forma habitual para perseguir a oponentes políticos» y subrayan que el general ruso «ha estado involucrado personalmente en esta estrategia de intimidación». Instan con su misiva a que los 192 miembros de la Asamblea General de la Interpol se pronuncien en contra de Prokopchuk. El Gobierno lituano ha expresado su preocupación ante la posibilidad de que el candidato ruso logre imponerse y Ucrania ha amenazado incluso con salirse de la organización si sale elegido.

Se da la circunstancia de que, el lunes, la Fiscalía General de Rusia anunció que solicitará una vez más a la Interpol que detenga y entregue a las autoridades rusas al empresario estadounidense, William Browder, que libra una guerra sin cuartel contra el Kremlin desde que su abogado, Serguéi Magnitski, fuera asesinado en una prisión rusa, en noviembre de 2009.

La Fiscalía General rusa acusó el lunes a Browder del delito de encabezar «una red criminal» y sugirió incluso que podría haber ordenado la muerte de Magnitski mediante su envenenamiento. El inversor norteamericano ya fue juzgado en Rusia en ausencia y condenado en 2013 a nueve años de prisión por evadir unos siete millones de euros en impuestos. Sin embargo, todas las solicitudes para lograr que la Interpol emitiera una orden internacional de búsqueda y captura –al menos siete, según denuncia el propio Browder en un artículo publicado este lunes en «The Washington Post»– no fueron escuchadas. Browder fue detenido en mayo en Madrid, pero fue liberado al comprobarse que no había vigente ninguna orden internacional de arresto contra él.

Acusaciones kafkianas

Browder, que reside habitualmente en el Reino Unido, ha calificado las nuevas acusaciones de Rusia de «kafkianas». Según su opinión, Moscú ha intensificado la persecución contra él por haber sido el promotor de la llamada «Ley Magnitski», aprobada en EE.UU. en 2012 para sancionar a todas las personas que en Rusia estuvieron implicadas en la muerte del letrado.

«En vísperas de que la Interpol decida si un ruso debe presidir la agencia policial internacional, la oficina del fiscal general de Rusia da una gran rueda de prensa sobre mí y sobre cómo me perseguirán en cualquier parte del mundo. Realmente he tocado un nervio con la Ley Magnitski», escribió Browder en Twitter. El empresario norteamericano fue uno de los principales inversores extranjeros en Rusia, a través de su fondo Hermitage Capital Management, entre 1996 y 2000.

Los medios de comunicación rusos críticos con el Kremlin, como el bisemanario «Nóvaya Gazeta» consideran «delirante» las nuevas acusaciones de la Fiscalía General contra Browder y se preguntan cómo es que ha esperado nueve años para plantear que la muerte de Magnitski pudiera haber sido encargada por él, que fue quien le contrató.

Prokopchuk tendrá como principal oponente en la votación al actual vicepresidente sénior del Comité Ejecutivo de Interpol, el surcoreano Kim Jong Yang, que viene ejerciendo como jefe en funciones desde el 7 de octubre. Sustituyó entonces al chino Meng Hongwei, detenido a finales de septiembre en Pekín.