Imputan al ex secretario del Gobierno de Ecuador por narcotráfico

EFE | QUITO
Actualizado:

El ex subsecretario de Gobierno (Interior) de Ecuador Ignacio Chauvín se entregó hoy a las autoridades policiales, que le buscaban tras ser emitida en su contra una orden de captura por imputaciones en un caso de narcotráfico.

Chauvín, que se encontraba prófugo desde hace una semana, acudió hoy a la Fiscalía de la Nación, en Quito, para prestar su declaración en el proceso sobre sus supuestos vínculos con los hermanos Miguel y Jefferson Ostaiza, acusados de pertenecer a una red de narcotráfico.

Tras prestar declaración en la Fiscalía, Chauvín fue detenido y trasladado a la sede de la Policía Judicial.

El jefe de la Policía Judicial, Juan Francisco Sosa, indicó que Chauvín fue registrado como detenido en esa dependencia y se prevé que sea trasladado a la Penitenciaría de la ciudad portuaria de Guayaquil, donde se instruye la causa.

El proceso ha causado un gran revuelo a Ecuador, a poco de que comience la campaña para las elecciones generales del 26 de abril, porque ha salpicado al ex ministro de Gobierno y de Seguridad Gustavo Larrea.

Larrea que dimitió como ministro para presentarse a las elecciones, declinó su postulación a un escaño en el Legislativo por la presión mediática que, según dijo, ha causado este caso.

El proceso comenzó en 2007 cuando la Policía de Ecuador anunció la incautación de unas 4 toneladas de clorhidrato de cocaína, supuestamente bajo custodia de la guerrilla colombiana de las FARC y con nexos con carteles mexicanos.

Hace un mes, el caso tomó un giro cuando se vinculó a Chauvín con los hermanos Ostaiza, quienes presuntamente traficaban con droga proporcionada por las FARC.

Además, se ha involucrado a Chauvín con negocios petroleros de los Ostaiza, investigados también por la justicia, que ha ordenado la detención de un oficial de la Policía y un ex abogado de la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos (ALDHU), por supuestas relaciones en el caso.

Según Radio Quito, en una breve declaración antes de su detención, Chauvín admitió que conocía a los hermanos Ostaiza, pero remarcó que no tenía ninguna relación con el narcotráfico.

Chauvín precisó que desde hace muchos años fue militante de izquierdas, vinculado a la defensa de los derechos humanos y activista de organizaciones populares.

Asimismo, afirmó que conoció al fallecido jefe de las FARC Raúl Reyes, abatido el 1 de marzo de 2008 durante un bombardeo de militares colombianos en un sector de la selva ecuatoriana, acción rechazada por el Gobierno de Ecuador, que mantiene desde entonces rotas las relaciones diplomáticas con Bogotá.

El abogado de Chauvín, Ramiro Román, defendió la inocencia de su cliente y dijo que en el proceso se demostrará que no tiene ninguna relación con el narcotráfico.

Además, Román aseguró que el caso "ha sido politizado" y denunció que su defendido había recibido varias amenazas anónimas de muerte.