Vídeo: Derrumbe de un puente en Génova: más de una treintena de fallecidos - ATLAS

El hundimiento del puente Morandi, una tragedia que se podía esperar

El ingeniero Antonio Brencich, profesor de la Universidad de Génova, afirmó que el viaducto sufría «gravísimos problemas de corrosión» en 2016

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Mientras Italia sale del asombro para abrazar el duelo por las al menos 35 víctimas mortales del hundimiento del puente Morandi, situado en la localidad de Génova, las primeras informaciones sobre el lamentable estado de la infraestructura comienzan a aparecer. Este mismo martes, horas después de la tragedia, el diario italiano «La Repubblica» ha señalado en un artículo cómo el viaducto suscitó una polémica desde el momento de su construcción debido a su elevado coste, y luego por los grandes esfuerzos económicos que ha supuesto su mantenimiento. Otros periódicos, además, han recordado los «gravísimos problemas» que afectaban al puente.

«El puente Morandi estaba continuamente en obras: estaba afectado por gravísimos problemas de corrosión causados por la tecnología que Morandi había patentado», afirmó el ingeniero Antonio Brencich, profesor de la Universidad de Génova, en 2016. Sus declaraciones son las más citadas por la prensa italiana este martes.

La tecnología del hormigón armado pretensado era la marca de fábrica de Morandi, el ingeniero que proyectó el puente. «Hace 50 años, teníamos una confianza ilimitada en el hormigón armado. Pensábamos que era eterno. Pero hemos comprendido que dura solamente algunas décadas», ha explicado a la prensa italiana Diego Zoppi, expresidente de la asociación de arquitectos de Génova. «No se tuvo en cuenta en la época las continuas vibraciones del tráfico», ha añadido. «Italia construyó en los años 1950 y 1960 con una necesidad urgente de reestructuración. El riesgo de derrumbe fue subestimado. Las obras construidas en esa época alcanzan una edad en la que se convierten en un peligro», ha concluido.

Fruto de los males de nacimiento del puente Morandi, «los trabajos y el estado del viaducto estaban sujetos a la constante observación y vigilancia», según ha afirmado este martes la constructora italiana Autostrade. «Las causas del hundimiento serán objeto de profundos análisis en cuanto sea posible acceder de forma segura al lugar», ha afirmado la misma fuente. En una entrevista concedida el pasado mayo al diario italiano «Secolo XIX», Giovanni Castellucci, empleado de esa empresa, advirtió sobre los cuidados excepcionales que exigía la construcción: «Es una obra que requiere una atención y manutención continuas», como detalla el periódico «Il Fatto Quotidiano».

Construido entre 1963 y 1967, y transitado por 25,5 millones de personas cada año, el puente Morandi —así llamado por el ingeniero Ricardo Morandi, autor del proyecto, aunque conocido como el puente de Brooklyn, por su parecido con la construcción estadounidense— es una de las arterias más transitadas de la capital de Liguria, ya que permite el acceso al aeropuerto y a la zona industrial de Génova. Ahora, mientras se aclaran las razones del hundimiento, los testimonios de los testigos del suceso, recogidos en varios medios, dan cuenta de la magnitud de la tragedia y del terror desatado por el terrible incidente. Todos coincidien en señalar el ruido causado por el desplome del puente y el pánico que se ha adueñado de quienes han conseguido no convertirse en víctimas de milagro.

Habrá que esperar para conocer nuevos detalles sobre la causa de la tragedia.