Los hospitales argentinos casi no tienen medicamentos para atención primaria

Cáritas atiende diariamente a dos millones de personas, mientras que Cruz Roja España anuncia que se han multiplicado las donaciones aunque son insuficientes

Actualizado:

MADRID. Más de 18.000 niños mueren anualmente de hambre en Argentina. Siete de cada diez menores de 14 años son pobres. Más de 21 millones de argentinos, de un total de 37 millones, se encuentran bajo el umbral de la pobreza. Una cobertura médica insuficiente que no llega a la mitad de los niños y jóvenes menores de 18 años. Y todo ello en el otrora «granero de Europa», en el «país de las vacas». Cifras y cifras que en la mayoría de los casos han caído en saco roto. Sin socorro.

La semana pasada las fotografías de Pablo Gómez y Milagros Frías, dos niños que se morían de hambre en la provincia de Tucumán, alertaron la conciencia de la comunidad internacional con un mensaje que hace tan sólo diez años parecía impensable: «Argentina se muere de hambre». Biafra, Sudán, Etiopía, Somalia... la imagen dantesca cruzaba esta vez el charco y lo hacía en un país en el que España tiene mucho que decir.

Ante esta situación, no es de extrañar que los donativos de los españoles y emigrantes argentinos en nuestro país se hayan disparado en los últimos cinco días de una manera sorprendente, pero aún insuficiente. Según informó ayer Cruz Roja España, «la organización ha recibido entre el 15 y el 20 de noviembre donativos por valor de unos 75.000 euros (12,4 millones de pesetas)». Cifra que se contrapone a los 130.000 euros (21,7 millones de pesetas) que habían sido depositados en la cuenta del BSCH 0049-0001-53-2110022225 de Cruz Roja hasta el día que aparecieron las imágenes de Tucumán.

«Ausencia de medicamentos»

Otra de las consecuencias de la grave crisis económica que padece Argentina -que llevó al Gobierno de Eduardo Duhalde a decretar el pasado 16 de enero el estado de Emergencia Alimentaria- es «la casi total ausencia de medicamentos y suministros en la atención primaria y hospitalaria, y la exclusión y la falta de acceso de un amplio porcentaje de la población», así resumió ayer Médicos Sin Fronteras (MSF) la catástrofe sanitaria de Argentina.

Además esta organización constata que el sistema médico está al borde del colapso: «Si antes de la crisis se atendía a entre un 20 y 30 por ciento de la población, ahora el sistema público atiende a un 60-70%». Ante la gravedad de la situación, MSF ha iniciado un programa de dotación de insumos médicos básicos en dos hospitales de las provincias del norte de Jujuy y Salta.

Por su parte, Cáritas informó ayer que «ha redoblado los esfuerzos en Argentina para poder atender hasta 2 millones de personas diarias, ante los niveles de desnutrición existentes». En el marco de la «Campaña por Argentina» (902-33-99-99), puesta en marcha en febrero, esta organización ha recaudado más de 1,5 millones de euros destinados a un Fondo para Asistencia Directa a familias. Comedores, guarderías-merenderos, reparto de bolsas de alimentos, distribución de medicamentos y ropa son algunos de los servicios que presta Cáritas a la población argentina. Una población que constantemente se pregunta dónde está su grano y dónde están sus vacas.