Luis Zelaya: «Honduras necesita unas elecciones limpias para devolver la esperanza al país»

El político opositor denuncia el aumento de la pobreza y la inseguridad en el país y reclama la renuncia al poder del presidente Juan Hernández

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Luis Zelaya, líder del Partido Liberal (PL), encabeza en Honduras una plataforma ciudadana que reclama la renuncia del actual mandatario, Juan Hernández, y la convocatoria de unos comicios «limpios» que propicien la reconciliación nacional. Zelaya, de 51 años y antiguo rector de la Universidad Tecnológica Centroamericana, considera su partido una opción de centro entre la derecha gobernante y la izquierda del expresidente Manuel Zelaya. Quedó tercero en las elecciones presidenciales del pasado año, cuando Hernández fue proclamado para el cargo entre acusaciones de fraude. A su juicio, la inestabilidad ha paralizado el país, agravándose la pobreza y la criminalidad, y a eso responde el fenómeno de las caravanas de emigrantes.

¿Por qué se van miles de hondureños hacia EE.UU. y otros países?

Los indicadores de pobreza, desigualdad e inseguridad del país son más que evidentes. El país sufre las consecuencias de un modelo político, social y económico fallido. Ante la falta de oportunidades, la gente no ve esperanza y huye.

¿Cuánta gente se ha marchado?

Se habla de 250 diarios, hasta 300, según algunas estimaciones. En las caravanas se ha hablado de 10.000, pero hay mucha especulación. Además, la emigracion de hondureños hacia España casi se ha triplicado en los últimos cinco años. El vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, dijo en la Conferencia de Prosperidad y Seguridad en Centroamérica que la inmigración irregular de Honduras se había incrementado en el ultimo año 61% y el 75% de Guatemala.

¿Cuáles son las razones de que ese modelo político, social y económico sea fallido, como usted dice?

Básicamente, la debilidad institucional. No hay una verdadera independencia de los poderes del Estado, lo que genera una acumulación de poder por el Ejecutivo, y ahí radica el mayor problema de corrupción e impunidad. Cuando tenemos altos índices de corrupción, el crecimiento económico es ficticio, porque se acumula en pocas manos.

¿Ha empeorado la situación desde las elecciones del pasado año?

Totalmente. Después del 26 de noviembre, la inversión local y extranjera prácticamente es nula, mientras que la emigración y la inseguridad se han disparado. Hay un informe del alto comisionado de los Derechos Humanos para la ONU que certificó al mes de enero 23 muertes derivadas de la crisis, pero se calcula que fueron casi 50.

Ha presentado una plataforma social de oposición. ¿En qué consiste?

Es una plataforma social ciudadana con la que generar una verdadera oposición, considerando que la salida del gobernante Juan Hernández debe darse de manera inmediata, porque él es el principal disociador de los hondureños y con él difícilmente habrá reconciliación, que es el punto de partida para un verdadero desarrollo sostenible. No es una plataforma electoral, sino transversal, con gente de diferentes partidos y sectores, profesionales, académicos, sociales. Queremos juntarnos los buenos hondureños hartos de la corrupción y la impunidad en nuestro país.

¿Pero se está preparando para las próximas elecciones presidenciales?

No, lo que queremos es que salga del poder Juan Hernández, que haya un gobierno de transición y un proceso de adelanto de elecciones, pero que se respete la voluntad soberana del pueblo y que se garantice un proceso electoral transparente y limpio, como no lo fue el del 26 de noviembre del año pasado.

En un país donde tradicionalmente ha habido bipartidismo, con una fuerza de derecha y otra de izquierda, ¿qué espacio ocupa su partido?

Somos de centro. El país ha estado polarizado entre izquierda y derecha, pero los índices de pobreza muestran que ni la izquierda ni la derecha han dado resultado y que su modelo político, social y de desarrollo es fallido.

¿Qué necesita Honduras para salir de esa situación que usted describe de corrupción, pobreza e inseguridad?

Acabar esta polarización entre izquierda y derecha de los últimos diez años y que haya una verdadera reconciliación de los diferentes sectores de la familia hondureña para establecer un modelo de desarrollo inclusivo que dé oportunidades a todos, que los que más tienen entiendan que deben ceder un poco para conservar lo mucho que tienen. Tenemos que generar estabilidad, seguridad jurídica, ciudadana y electoral.

Ustedes denunciaron fraude electoral en 2017. ¿Han pasado la página de esa denuncia y ahora lo que quieren es que las siguientes sean limpias?

Sí, porque las irregularidades en el proceso electoral han generado ingobernabilidad e inestabilidad, que han paralizado la economía y eso afecta a la mayoría de los hondureños. Necesitamos reconstruir el estado de derecho y el orden constitucional, y a partir de ahí trabajar en el futuro del país.

En las últimas elecciones usted quedó tercero a bastante distancia del segundo, ¿se ve con capacidad de aspirar a la presidencia?

Ahora estamos en un momento de organización y planificación en el partido tras esos resultados desfavorables. Promovimos un diálogo con Naciones Unidas, pero, lamentablemente, los muchos obstáculos de aquellos que quieren mantener el «status quo» de impunidad y corrupción han dificultado llegar a acuerdos para el bien del país. Pero nuestro foco está en en devolver el orden constitucional a Honduras y en que vuelva la estabilidad.

¿Hay riesgo de que prenda el chavismo en Honduras?

Con estos índices de pobreza, es terreno fértil para el populismo. Necesitamos dar oportunidades a la gente para que no migre. Las posibilidades de que surjan falsos mesías en un país con tantas necesidades siempre es latente.

Se ha hablado desde EE.UU. que las caravanas estaban instigadas políticamente. ¿Está de acuerdo?

Desmiento categóricamente que el Partido Liberal esté detrás de las caravanas, impulsándolas ni mucho menos financiándolas. Cuando no hay oportunidades en tu país, lo arriesgas todo, porque no tienes nada que perder. Esos son los verdaderos motivos.