Hillary Clinton exhibirá su imagen de madre en la campaña electoral demócrata

MERCEDES GALLEGO CORRESPONSALNUEVA YORK. Ser mujer podría ser un inconveniente para aspirar al puesto de comandante en jefe de Estados Unidos, pero Hillary Clinton ha decidido abrazar esa condición e

MERCEDES GALLEGO CORRESPONSAL
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NUEVA YORK. Ser mujer podría ser un inconveniente para aspirar al puesto de comandante en jefe de Estados Unidos, pero Hillary Clinton ha decidido abrazar esa condición e incluso explotar su papel de madre en un país desgarrado por tantos hijos caídos en el campo de batalla.

Así lo interpretaban ayer los analistas, después de ver a la senadora por Nueva York en su primer acto público desde que el sábado anunciase su decisión de entrar en la batalla presidencial. Clinton, una candidata especialmente cauta y rodeada de asesores que calculan cada paso, eligió para la ocasión un centro de salud de Manhattan que casualmente lleva el nombre de su hija sólo porque corresponde a los dos barrios que atiende, Chelsea-Clinton. Allí, con dos niñas de 2 y 4 años colgadas de la mano, anunció una propuesta de ley para proveer con seguros médicos a los menores de 18 que no tengan cobertura.

La propuesta parecía escogida para resultar coherente con su carrera política, que comenzó en el Fondo de Defensa para los Niños y, más tarde, cuando ya era primera dama, siguió al frente de la Fuerza de Trabajo para Reformar la Sanidad, donde fracasó en su enfrentamiento con las compañías aseguradoras y otros poderes fácticos a los que amenazaba su plan de la seguridad social.

Pero, además, su inicio de campaña buscaba copiar el eco positivo que tuvo la presencia de los nietos de la portavoz Nancy Pelosy hace tres semanas en el Congreso, cuando tomó posesión de otro cargo cerrado hasta entonces al género femenino.

Los demócratas habían temido que la imagen maternal favoreciese la propaganda republicana que les acusa de ser demasiado blandos para defender el país. Una tendencia que está cambiando por los sacrificios de las familias estadounidenses que mandan a sus hijos a la guerra. De hecho la senadora Barbara Boxer acusó recientemente a la secretaria de Estado Condoleezza Rice de no poder comprender la magnitud de ese dolor por no ser madre.

Asesores «familiares»

Clinton, con fama de mujer fría y calculadora, necesita cultivar esa imagen maternal que la une al 51 por ciento de votantes que forma el género femenino, el más fiel a la hora de votar. Sus principales contrincantes, Barak Obama y John Edwards, hacen ya desfilar a sus pequeños. Por eso se espera que Chelsea se una pronto a la campaña de su madre, pese a que en el pasado se ha mantenido distante.

La senadora la sacó el domingo a relucir al decir que todos los niños deberían tener lso cuidados que ella y su marido pudieron procurar para Chelsea, que ahora trabaja en un fondo de inversión. Ambos, explicó, serán sus «más cercanos asesores», lo que de llegar a la Casa Blanca pondrá al expresidente más cerca del poder de lo que muchos desean.

REUTERS

Hillary, ayer en un acto para recoger fondos a favor de los heridos en los atentados del 11-S