Hazañas bélicas de mentira

Bajo el principio de que la verdad tiende a ser la primera baja en cualquier conflicto armado, la Administración Bush se enfrenta a un nuevo escándalo sobre la divulgación de falsas gestas militares

WASHINGTON.
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Bajo el principio de que la verdad tiende a ser la primera baja en cualquier conflicto armado, la Administración Bush se enfrenta a un nuevo escándalo sobre la divulgación de falsas gestas militares en las guerras de Irak y Afganistán. Propaganda basada en hazañas bélicas de mentira que ha provocado una investigación del Congreso federal y las primeras sanciones por parte del Pentágono.

El caso más notorio de estas manipulaciones es el de Pat Tillman, la estrella del fútbol americano que tras el 11-S decidió abandonar su millonaria carrera profesional en Arizona para alistarse como voluntario en el Ejército de EE.UU.. Convertido en «ranger» y destinado para realizar operaciones especiales en Afganistán, Tillman fue mortalmente tiroteado el 22 de abril del 2004.

La familia fue informada de que el musculoso y patriótico joven de 27 años pereció heroicamente luchando a brazo partido contra insurgentes, versión repetida en su funeral con honores militares y en la citación de la medalla que recibió a título póstumo. Una historia perfecta de valor y sacrificio pero mentira. En realidad, Pat Tillman fue abatido en un desmoralizador incidente de «fuego amigo».

Por todo este interesado embuste mantenido durante cinco semanas, el Pentágono ha anunciado esta semana su intención de castigar, pero sin llegar a un procesamiento, al general Philip Kensinger, ahora en situación de retiro pero que hace tres años era el oficial de mayor rango dentro de la cadena de mando implicada en ocultar la accidental muerte de Tillman.

Ayer también tuvo que ofrecer explicaciones en el Congreso toda la plana mayor del Departamento de Defensa en el 2004, encabezada por el ex secretario Donald Rumsfeld. Testigos de excepción ante un comité investigador de la Cámara Baja pero que, entre críticas bipartidistas, han coincidido en no recordar detalles relevantes sobre el caso Tillman porque durante esas fechas estaban concentrados en el frente bélico de Irak. Con todo, Rumsfeld insistió en desmentir una conspiración de silencio para ocultar la verdad.

«Rambolina»

El otro caso notorio sobre amañadas hazañas bélicas reprochado al Pentágono es el de la soldado Jessica Lynch, herida y apresada por el enemigo durante la invasión de Irak hasta que pudo ser liberada en una operación de comandos. Lynch, en su correspondiente testimonio parlamentario prestado en abril, se ha quejado de que fuentes militares la presentaron en marzo del 2003 como una «Rambolina» que disparó hasta su última bala antes de ser apresada. Cuando en realidad las heridas que sufrió en la emboscada a su convoy de avituallamiento le impidieron oponer cualquier resistencia.