Bosco Naganda llega para su juicio en el Tribunal Penal Internacional en la Haya este lunes
Bosco Naganda llega para su juicio en el Tribunal Penal Internacional en la Haya este lunes - AFP

La CPI condena al «Terminator» del Congo por crímenes de lesa humanidad

Bosco Ntaganda ha sido declarado culpable de 18 cargos, incluyendo asesinatos, ataques contra civiles, violación y esclavitud sexual

MadridActualizado:

El Tribunal Penal Internacional (TPI), también conocido como La Haya, ha declarado este lunes culpable a Bosco Ntaganda, antiguo «señor de la guerra» en República Democrática del Congo (RDC), de los 18 cargos por crímenes de guerra y crímenes contra la Humanidad que pesaban contra él. Se le acusaba de asesinato, de ordenar intencionadamente ataques contra civiles, violación, esclavitud sexual, persecución, saqueo, traslado forzoso de población civil, reclutamiento de menores de 15 años en un grupo armado para su participación en hostilidades y destrucción de la propiedad de los adversarios.

El antiguo rebelde, conocido como «Terminator», está siendo juzgado por actos presuntamente cometidos en 2002-2003, cuando era el «número dos» del Estado Mayor de la milicia Unión de Patriotas Congoleños (UPC), un grupo activo en el este de RDC.

El tribunal ha determinado que la UPC y su brazo armado, las Fuerzas Patrióticas para la Liberación del Congo (FPLC), estuvieron involucradas en el conflicto en Ituri entre 2002 y 2003 y que «su conducta contra la población civil fue el resultado de una estrategia preconcebida». «Ntaganda cumplió una función militar muy importante en la UPC/FPLC», ha señalado el tribunal en su comunicado, en el que ha recalcado que «todos los crímenes cometidos tuvieron lugar siguiendo una política de la UPC/FPLC».

El TPI emitió una orden de arresto contra Ntaganda en 2006, si bien no fue detenido hasta 2013, mientras que el juicio arrancó en 2015. El antiguo líder rebelde fue uno de los fundadores del grupo rebelde M23, que mantuvo una rebelión en el este del país entre 2012 y 2013. «Terminator» se entregó finalmente en 2013 en la Embajada estadounidense en Ruanda, pidiendo ser entregado al TPI tras haber escapado aparentemente de RDC debido a disputas internas en los grupos armados.

Los fiscales han argumentado que Ntaganda no solo cometió personalmente crímenes como asesinato o violación, sino que ordenó y supervisó que sus tropas cometieran atrocidades similares. Además, han dicho que la UPC, dominada por el clan hema, presuntamente atacó a los rivales lendu para su expulsión de la región de Ituri.

Reacciones a la condena

Las reacciones al fallo del TPI se han sucedido en RDC tras el mismo y el movimiento cívico opositor LUCHA ha descrito la decisión del tribunal como «una excelente noticia». «Nuestros pensamientos están con todas las víctimas», ha indicado en su cuenta en la red social Twitter.

«Reiteramos nuestra demanda a la Fiscalía del TPI para que juzgue también a 'Terminator' por los crímenes cometidos en Kivu Norte entre 2003 y su rendición en 2013 y que amplíen las investigaciones a sus socios y cómplices, incluido (el expresidente) Joseph Kabila», ha agregado.

Maria Elena Vignoli, de Human Rights Watch (HRW), ha dicho que «el largamente esperado veredicto supone una importante medida de justicia para las víctimas de Ntaganda y pone sobre aviso a otros responsables de graves crímenes». Sin embargo, ha destacado que «la renovada violencia en el este de RDC subraya la necesidad de hacer frente ala impunidad de otros líderes responsables de abusos», al tiempo que ha añadido que «el veredicto contra Ntaganda es importante, pero miles de víctimas de crímenes atroces en el país aún esperan justicia».

Amnistía Internacional ha señalado además que espera que el veredicto «dé algún consuelo a los miles de afectados por los grotescos crímenes (de Ntaganda) y allane el camino para que finalmente logren justicia y obtengan reparaciones». Asimismo, la Asociación Congoleña para el Acceso a la Justicia (AJAC) ha sostenido que el fallo «alivia el sufrimiento y dolor de las víctimas y contribuye a la lucha contra la impunidad en RDC».