Barco estadounidense que realizará el primer viaje de este tipo a Cuba
Barco estadounidense que realizará el primer viaje de este tipo a Cuba - ABC

La Habana autoriza la entrada de cubanos por vía marítima

El régimen castrista levanta la restricción para sus ciudadanos, lo que permitirá que el barco Carnival zarpe desde Miami hacia la isla el próximo 1 de mayo en el primer crucero en décadas

MiamiActualizado:

Tras semanas de protestas de la comunidad cubanoamericana e incluso críticas del secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, La Habana ha dado su brazo a torcer y va a levantar la prohibición a los ciudadanos cubanos de viajar a la isla en crucero. La medida, confirmada este viernes a través del diario oficial «Granma», permitirá que un barco de la compañía Carnival, pueda finalmente llevar pasajeros con ciudadanía de ese país el próximo 1 de mayo en el que será el primer crucero desde EE.UU. a Cuba.

Dentro del proceso de normalización de relaciones que, después de décadas de enemistad, pusieron en marcha en diciembre de 2014 los respectivos presidentes de los antiguos adversarios, Barack Obama y Raúl Castro, se autorizó que pudieran restablecerse tanto los vuelos directos como los viajes en crucero a la isla.

El pasado 22 de marzo Carnival firmó contratos con compañías cubanas para ser el primero en ofrecer un crucero entre EE.UU. desde los tiempos de la Guerra Fría, que zarparía el 1 de mayo desde Miami. Se trata del barco de lujo Adonia, de la nueva línea Fathom, con pasajes a partir de 1.800 dólares para un itinerario de una semana con escalas en La Habana, Cienfuegos y Santiago de Cuba.

Acusaciones de «apartheid»

Sin embargo, puesto que el régimen castrista mantenía las restricciones para la entrada y salida de sus ciudadanos por vía marítima, Carnival empezó sacando a la venta los billetes sin permitir su compra por parte de los nacidos en Cuba. Esta restricción desató fuertes críticas y movilizaciones por parte de la numerosa comunidad cubanoamericana establecida en Miami, que consideraban una discriminación en función de la nacionalidad que llegaron a tachar de «apartheid».

El secretario de Estado norteamericano, John Kerry, condenó la exclusión de los cubanoamericanos en la venta de pasajes por parte de Carnival durante una visita a Miami la pasada semana, asegurando a distintos medios que la compañía no debería discriminar a estos ciudadanos.

Fue más allá el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, que exigió a la compañía que cancelara los cruceros a Cuba si los estadounidenses nacidos en Cuba no podían comprar billetes y amenazó con llevarla a los tribunales para impedir que zarparan, al considerar que se podía estar violando las normas de derechos humanos de este condado del sur de Florida.

Carnival, que decía limitarse a aplicar las leyes de la isla, rectificó el pasado lunes y permitió la reserva de pasajes por parte de los cubanos, dejando así en manos del régimen castrista la decisión de permitir o no los cruceros.

Finalmente, La Habana ha anunciado este viernes a través de «Granma» que autoriza a partir del 26 de abril la entrada y salida de ciudadanos cubanos, «con independencia de su condición migratoria», en calidad de pasajeros y tripulantes tanto en buques mercantes como en cruceros. En cuanto a las entradas y salidas en yate, el periódico oficial indica que se autoriza «de forma gradual y una vez creadas las condiciones», y que «la puesta en práctica de esta medida será anunciada oportunamente».

La nota añade que «será importante avanzar en la concertación y funcionamiento de mecanismos de cooperación bilateral» para «prevenir y enfrentar la realización de acciones terroristas en Cuba», que, según explica, fueron las que dieron origen a la regulación que estableció que los ciudadanos cubanos residentes en el exterior debían entrar al país por vía aérea, «adoptada por la necesidad de prevenir la utilización de embarcaciones para la realización de estos actos, de los que Cuba ha sido víctima en numerosas ocasiones desde el triunfo de la revolución en 1959».

Por último, señala que «contrasta con estas medidas la persistencia de la prohibición a los ciudadanos estadounidenses a viajar libremente a Cuba», en referencia a las restricciones del país norteamericano para trasladarse a la isla como turistas.

«Júbilo» en el exilio de Miami

Uno de los activistas del exilio cubano más críticos con las restricciones a los cubanoamericanos en los cruceros, el presidente de Movimiento Democracia, Ramón Saúl Sánchez, ha saludado «con júbilo» la autorización a viajar a la isla en crucero, que considera una «histórica decisión del gobierno cubano», según ha publicado en su cuenta de Twitter.

El presidente de Carnival, Arnold Donald, ha dicho por su parte que su compañía hizo historia en marzo y lo está «haciendo también hoy». «Mucho más importante, estamos contribuyendo a un futuro positivo», ha agregado en un comunicado público.