Juan Guaidó, con un bebé en el hotel donde se ha alojado en Ecuador
Juan Guaidó, con un bebé en el hotel donde se ha alojado en Ecuador - Afp

Guaidó llama a la movilización de los venezolanos para evitar su arresto

Máxima tensión por la posible detención del presidente interino a su regreso de la gira por varios países de Sudamérica

CaracasActualizado:

Antes de regresar a Caracas, el presidente interino, Juan Guaidó, llamó a los venezolanos a protestar contra el régimen de Nicolás Maduro este lunes y martes de carnaval a partir de las 11.00 de la mañana en todo el país por impedir el pasado 23 de febrero la entrada de la ayuda humanitaria y haber cerrado la frontera con Colombia y Brasil.

Tras concluir su gira por Sudamérica autorizada por la Asamblea Nacional que lo llevó a Colombia, Brasil, Paraguay, Argentina y Ecuador, el también presidente del Parlamento venezolano anunció su retorno al país y convocó las próximas movilizaciones a través de Twitter desde la base aérea ecuatoriana de Salinas.

Se especulaba con una posible visita a Perú antes de tocar territorio venezolano, aunque hay quienes creen incluso que ya habría llegado a Venezuela y «publicó ese tuit para despistar». «Pueblo de Venezuela, el lunes y martes a pesar de que también es carnaval (…) tenemos poco que celebrar y mucho que hacer, así que convocaremos a protestas», indicó Guaidó en su rueda de prensa conjunta con el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno.

Extensión del carnaval

En los últimos 60 años es la primera vez que la dirigencia política convoca manifestaciones durante las fiestas de carnaval, lo que muestra la magnitud de la crisis económica y social que padece el país. Esta misma semana el Gobierno decretó dos días libres adicionales, el jueves y viernes, para ampliar el periodo festivo del carnaval, como una estrategia para vaciar las calles y enviar a las personas a playas y lugares turísticos durante una semana.

El pasado 23 de febrero, en respuesta a la anunciada ayuda humanitaria que organizaba Guaidó y la oposición venezolana para salvar la vida de 300.000 pacientes venezolanos en estado de gravedad, el régimen de Maduro ordenó cerrar la frontera, tanto en Colombia como en Brasil. Situó obstáculos en los puentes binacionales, quemó los tres primeros camiones que habían traspasado el puente Simón Bolívar y reprimió a los que intentaran cruzar la frontera.

Frontera cerrada

No hubo enfrentamientos, sino represión pura y dura de los militares de la Guardia Nacional, las bandas paramilitares y los «colectivos» chavistas contra los voluntarios desarmados. Por ahora la cifra oficial es de seis indígenas pemones muertos y más de 100 heridos, aunque el diputado Romel Guzamana afirma que la cifra de muertos alcanza los 25.

La frontera venezolana con Colombia y Brasil continúa cerrada después de una semana, lo que ha dejado varados en la ciudad colombiana de Cúcuta a más de 2.000 venezolanos. Tras cruzar a Colombia con el fin de asistir al concierto benéfico del día 23 y tratar sin éxito de acompañar el paso de la ayuda humanitaria a territorio venezolano, no han podido volver a su casa.

El régimen de Maduro ha indicado que las fuerzas de su gobierno detendrán al presidente encargado, Juan Guaidó, si cumple su promesa y regresa a territorio venezolano, argumentando que sobre él pesaban medidas judiciales que le impedían viajar al extranjero.

Reunión con el Supremo

Fuentes del chavismo consultadas por ABC, aseguran que Guaidó «será encarcelado si regresa, aprovechando que la ciudad de Caracas estasemivacía y la oposición desmoralizada después del «fracaso» del pasado 23 de febrero.

Además, Maduro ha convocado al Tribunal Supremo, controlado por él, a una reunión extraordinaria para ratificar la medida de detención del presidente interino.

Sin embargo, la comunidad internacional –en especial la Unión Europea y el Grupo de Lima, incluido Canadá– ha advertido a Maduro que no atente contra la integridad y libertad de Guaidó, porque pueden ejercer mayor presión y sanciones en su contra.

Guaidó ha declarado durante su gira por Sudamérica que su detención supondría «un golpe de Estado». «Sería un último error del dictador –ha señalado–, una aberración, cuando más de 60 países me reconocen como presidente», manifestó. Considera que su eventual arresto no es lo verdaderamente importante, pues, para él, el foco es que continúe incrementándose la presión sobre Maduro. «Aquí lo importante es que continúe la movilización y el proceso diplomático internacional. Tiene que continuar la presión sobre Maduro», añadió.