Funeral de estado para las víctiams del atentado en Ankara
Funeral de estado para las víctiams del atentado en Ankara - AFP

Un grupo terrorista kurdo reivindica el atentado de Ankara y contradice la teoría de Erdogan

El TAK señala además que el autor del ataque junto a un convoy militar fue un ciudadano turco

CORRESPONSAL EN ESTAMBULActualizado:

Los «Halcones de la Libertad del Kurdistán» (TAK) han asegurado ser los responsables del atentado que el pasado miércoles dejó 28 muertos y 61 heridos en el centro de la capital turca. Según un comunicado hecho público por la organización, reconocida como terrorista por Turquía y los Estados Unidos, el autor material de la explosión fue Abdülbaki Sönmez, un ciudadano turco de 26 años originario de la ciudad de Van.

El grupo ha señalado que el atentado es una respuesta a las políticas del Gobierno turco en el sudeste mayoritariamente kurdo de Turquía, donde se mantienen numerosos toques de queda militares en diferentes distritos de la región. El Ejército y milicias prokurdas relacionadas con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) combaten allí abiertamente.

El TAK, una escisión del PKK, considerada de las más extremas, ha advertido «a los turistas que quieran visitar el país» de que continuará cometiendo ataques similares. El pasado mes de diciembre ya clamó responsabilidad por un ataque con fuego de mortero en el aeropuerto internacional de Estambul Sabiha Gokçen, en el que murió una empleada de la limpieza.

Esta reivindicación choca con la versión ofrecida por el Gobierno de Turquía, que había culpado a la milicia kurdo siria de las «Unidades de Protección Popular» (YPG) de estar detrás del coche bomba que explotó junto a varios autobuses que transportaban personal militar.

«El atacante suicida es un miembro de las YPG, no tenemos ninguna duda de ello», había asegurado el presidente turco Recep Tayyip Erdogan poco antes de la publicación del comunicado.

El hecho de que el atentado haya sido cometido o no por las YPG tiene especial relevancia por el aumento de la actividad militar en el norte de Siria y por la tensión que este grupo despierta entre Turquía y uno de sus principales aliados estratégicos, los Estados Unidos. Mientras Ankara las considera una simple extensión en territorio sirio del PKK, para Washington las YPG son una de las fuerzas más efectivas en la lucha contra el Daesh, y por eso reciben su apoyo.

EE.UU., al margen

La Casa Blanca se ha querido mantener al margen de la polémica sobre la teoría del atentado al asegurar que no pueden «ni confirmar ni desmentir» la responsabilidad de las YPG.

Durante las últimas semanas, la tensión entre esta milicia kurda y Turquía se ha disparado por el avance, respaldado por bombardeos rusos, de las YPG en el norte de Siria. Las fuerzas kurdas han tomado amplias zonas que antes estaban en poder de rebeldes apoyados por Turquía, rebeldes entre los que se encuentran desde sectores moderados a facciones extremistas yihadistas.

Ya antes de que se produjera el atentado Turquía había decidido comenzar a atacar con artillería pesada las posiciones de las YPG próximas a la frontera turca. La ofensiva ha continuado durante la jornada del viernes y el Gobierno ha prometido seguir golpeando. Además, ha asegurado que no permitirá que Azaz, la última localidad antes del paso fronterizo, caiga en manos kurdas.