Uno de los presos iraquíes liberados ayer por las tropas estadounidenses a los que entregó cuatro dólares a su salida de los campos de internamiento. AFP

El Gobierno, dispuesto a aumentar su ayuda en la reconstrucción de Irak

Mañana se reúnen 17 países en Londres, entre ellos España, para estudiar la contribución de cada uno a la fuerza de estabilización internacional en Irak

A. G. MORENO / J. E. PARDO. MADRID / MÉRIDA
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A. G. MORENO / J. E. PARDO

MADRID / MÉRIDA. Las tropas españolas que trabajarán en Irak integradas en la zona sur de Irak bajo responsabilidad británica, dentro de la nueva división administrativa, tendrán como mision fundamental trabajar por el mantenimiento de la seguridad y en concreto garantizar el orden público.

Según afirmó ayer el ministro de Defensa, Federico Trillo, en Talavera la Real, el contingente español de 1.500 soldados aprobado por el Gobierno trabajarán por el mantenimiento de «la seguridad y estabilidad» de ese país. En «garantizar la seguridad en la calle, el orden, y la convivencia ciudadana» dijo Trillo quien añadió que este es el «primer deber de cualquier autoridad organizada y es algo que tenemos que garantizar las fuerzas multinacionales que allí se están aposentando».

Hacia Irak 435 soldados más

El ministro explicó que en esos 1.500 efectivos que España desplegará por Irak, están incluidos los que ya están en el puerto de Um Qasar, centralizados en el buque «Galicia». Soldados a los que próximamente se unirán 350 infantes del Ejército de Tierra y otros 85 soldados «como elementos de comunicaciones y de asentamiento». Trillo explicó que el contingente militar español «formará parte probablemente de la nueva división en esa cuarta parte sur en donde corresponde el liderazgo a los propios británicos». En cuanto al posible envío a Irak de la Guardia Civil, Trillo aseguró que «aún no se ha tomado una decisión». Aunque el Gobierno está trabajando sobre una serie de supuestos para Irak todavía no ha decidido la participación concreta si bien ésta se encuentra bajo la idea general de que España está dispuesta a prestar la ayuda que se le requiera en la reconstrucción de Irak. Así el vicepresidente Mariano Rajoy dijo ayer que «si se nos demanda, España está dispuesta» a prestar más colaboración en las tareas de la primera fase de la reconstrucción de Irak.

Las misiones de esta fase son la ayuda humanitaria, recuperar las infraestructuras básicas del país y garantizar el orden público. Tras recordar la actual labor humanitaria de las FAS españolas recordó que «a partir de ahí nosotros en su día también dijimos que, si nos lo pedían, también estábamos dispuestos, dentro de esta primera fase, a colaborar en el mantenimiento de la seguridad». No obstante añadió que todavía no se ha decidido el aumento de la presencia española para esas misiones, que se encargarían fundamentalmente a personal militar. En cuanto a la segunda fase -la recuperación institucional-, confirmó que «ahí también nos gustaría participar y ahí también queremos nosotros que la ONU desempeñe un papel principal».

Para la decisión que finalmente tome el Gobierno será fundamental la reunicón de responsables militares de 17 países, entre ellos España, mañana en Londres para estudiar la contribución de cada paíss a una fuerza de estabilización internacional en Irak. En la política interna la polémica planteada es la cobertura bajo la que actuarán las tropas españolas ya que PSOE e IU consideran que debe ser sólo bajo la de la ONU. Por otra parte, el PP rechazó ayer en el Congreso una moción acordada por toda la oposición donde se fijaban una serie de criterios para buscar el restablecimiento del consenso en materia de política exterior así como otra sobre la reconstrucción de Irak.