Hans-Georg Maassen, jefe de los servicios de espionaje interior de Alemania
Hans-Georg Maassen, jefe de los servicios de espionaje interior de Alemania - Afp

El Gobierno alemán releva al jefe del espionaje por negar la «caza al extranjero»

Hans-Georg Maassen puso en duda que hubiera una persecución a los refugiados en las manifestaciones en Chemnitz

Corresponsal en BerlínActualizado:

La gran coalición de Gobierno alemán ha ratificado este martes la decisión tomada por la canciller Angela Merkel de destituir al polémico jefe del espionaje interior, Hans-Georg Maassen, a raíz de las declaraciones en las que puso en duda la veracidad de un vídeo que probaba la « caza el extranjero en Chemnitz». El ministro de Interior, Horst Seehofer, había respaldado públicamente a Maassen, contradiciendo a Merkel y poniendo en duda que la destitución fuese a llevarse finalmente a cabo.

Dado que en ese momento la canciller alemana estaba de viaje oficial en Argelia, fue necesario esperar hasta esta tarde para reunir a la gran coalición y aclarar el asunto, pero desde el primer momento Merkel había tranquilizado a los socialdemócratas del SPD diciendo que «diga lo que diga Seehofer, Maassen será destituido».

No es la primera vez que el ministro de Interior se enfrenta públicamente a la canciller Merkel y trata de interferir en sus decisiones. Durante el pasado verano llegó a tener a punto de ruptura la gran coalición debido a su insistencia en implementar cierres y controles de fronteras con los que Merkel no estaba de acuerdo.

Pero esta vez ha sido diferente, porque Seehofer no ha obtenido el respaldo de su partido, la Unión Socialdmócrata (CSU) de Baviera, para mantener el pulso. La tensión creada durante el verano ha pasado factura a la CSU, a la que las encuestas pronostican ya solamente un 35% de cara a las regionales que tendrán lugar el próximo 14 de octubre. Su presidente y candidato en esas elecciones, Markus Söder, había dejado claro que lo que ahora se necesita es «tranquilidad en Berlín». En la capital alemana se rumorea incluso que Seehofer podría abandonar también su cargo en el Ministerio de Interior después de esas elecciones.

Después de varias reuniones entre Mekel y Seehofer y otras a las que se sumó la presidenta del SPD, Andrea Nahles, ha sido decidido que Maassen abandone la presidencia de los servicios secretos de Interior y pase a ocupar una secretaría de Estado en el Ministerio de Interior, a las órdenes directas de Seehofer.

Anteriormente ya se le había atribuido a Maassen cierta cercanía con la derecha radical de Alternativa para Alemania (AfD), el partido anti europeo y anti extranjeros que actualmente constituye la primera fuerza de la oposición parlamentaria en Alemania. El presidente de AfD, Alexander Gauland, ha reconocido varios encuentros con Maassen y ha comentado públicamente esa relación de comprensión mutua.

Connivencia con la derecha radical

El episodio pone de manifiesto cierto nivel de connivencia entre las altas esferas de la inteligencia alemana y la derecha más radical, además de cierto sentido de la impunidad, ya que se han llegado a deslizar incluso amenazas, como la expresada por el ex feje del servicio federal de inteligencia, Gerhard Schindler, que el lunes advertía que el asunto «amenaza con abrir una brecha entre el gobierno y los servicios de inteligencia», que «están mayoritariamente con Maassen».

Fuentes cercanas a Schindler han reaccionado al anuncio de la destitución jactándose de que «su salario mensual de 11.000 euros será en el nuevo trabajo de 14.000, así que no está mal». Por este motivo será muy relevante el nombramiento del sucesor de Maassen a cargo de los servicios secretos de Interior.

Entre los candidatos figuran el número dos de Maassen hasta ahora, Thomas Haldenwang, el presidente de la comisión parlamentaria de control sobre inteligencia Arne Schlatmann, Clemens Binninger, especialista en el área de la CDU, o Beate Bube, directora de inteligencia interior en Baden Württenberg.