Gerardo Morales
Gerardo Morales
ARGENTINA

«La gente aún tiene miedo a Milagro Sala, pero ahora se va a empezar a liberar»

Gerardo Morales, exsenador y exdiputado de 56 años, encarnó hasta su investidura como gobernador el 20 de diciembre, la resistencia a Milagro Sala

CARMEN DE CARLOS
San Salvador de JujuyActualizado:

El gobernador Gerardo Morales, miembro histórico de la Unión Cívica Radical (UCR), sorprendió a la Argentina al ganar las elecciones, a fines de año, en representación de la coalición Cambiemos que lideró el presidente Mauricio Macri. La provincia, limítrofe con Bolivia y Chile, permanecía, desde hace 33 años, en manos del peronismo pero los últimos diez vivió sometida al yugo de la omnipotente Milagro Sala, una mujer, interviene Morales, «sin escrúpulos que se aprovechó y estafó a los más pobres». Dicho esto, reconoce, «tenía el respaldo del Gobierno nacional de la expresidenta, Cristina Fernández de Kirchner y de su cuñada y exministra Alicia Kirchner, pero ella fue el brazo ejecutor de todos los abusos y crímenes cometidos», insiste.

Morales, exsenador y exdiputado de 56 años, encarnó hasta su investidura como gobernador el 20 de diciembre, la resistencia a Milagro Sala. La hoy presa y diputada electa del Parlasur (Parlmento del Mercosur) era la «jefa» de la la Túpac Amaru, el movimiento –y ejército- que se cuadraba frente a la indígena que ahora se desespera en la soledad de su celda de prisión. Acusada de, «asociación ilícita, incitar a la violencia, robo en banda, agresiones físicas, explotación de personas, vínculos con el narcotráfico, malversación de fondos públicos y delitos de sangre –recuerda el gobernador-; «la mami» o «la flaca», como se refieren a Sala los que la consideran la reencarnación de una Evita siglo XXI versión indígena, cometió el peor de los crímenes para el gobernador: «Le anuló la voluntad y le quitó la dignidad a la gente al imponer por la fuerza el clientelismo. Formó parte de un sistema corrupto, criminal y mafioso».

-¿Cómo presionaba a la gente?

-No le entregaba los títulos de propiedad de las casas que construía con fondos del Estado y sin justificar nada. Lo hacía para obligarles a ir a manifestaciones, cortar rutas o destruir edificios públicos. Si no cumplían sus órdenes les quitaba la casa, perdían el empleo o les pasaba cualquier otra cosa peor. Milagro Sala actuó violando sistemáticamente los derechos humanos de los jujeños. Además, tiene un desfalco de cientos de millones de pesos.

-¿Cómo se explica el poder y la impunidad de Milagro Sala durante tanto tiempo?

-El Gobierno y un sector de la Justicia fueron sus cómplices. Su forma de funcionar me recuerda a la del nacional socialismo de la época de Mussolini. Tenían una concepción fascista de la política pública. Se creían los dueños del Estado.

-¿Por qué no denunciaba la gente a Milagro Sala?

-Por miedo, nadie se animaba porque te mandaban la patota (la banda), te agredían, te amenazaban con armas de fuego…

-Su detención desembocó en una larga acampada en la plaza principal de San Salvador de Jujuy y otra posterior -y menor-en la Plaza de Mayo (Buenos Aires), de protesta del kirchnerismo. También Amnistía Internacional emitió, inicialmente, un comunicado para que la liberasen al detenerla, originalmente, con la excusa de «tumulto» e «incitación a la violencia».

-Les recomiendo que vengan a Jujuy y vean lo que ha estado pasando. La gente suele opinar desde la distancia. Milagro Sala no es una víctima de una persecución política. Llegó a tener sesenta causas judiciales incluidos homicidios que ordenó cometer. La mayoría prescribieron por el «cajoneo», por la complicidad de un sector de la Justicia. No obstante, su detención fue decisión de jueces que ya estaban. No los designé yo.

-Los sectores que defienden a Milagro Sala le llaman «represor».

-No use una sola bala de goma. Estuvieron más de 40 días acampados en la plaza y más de 30 cortando calles. No me pueden llamar represor. Lo que no vamos a permitir es la violencia.

-¿Cómo se explica que una persona como Milagro Sala y la Túpac Amaru, se ocupara de realizar obra pública?

- En Jujuy se dio con claridad una ausencia del Estado y la Túpac aprovechó esos espacios libres para ocuparlos. Empezó como una organización social pero fue mutando hasta convertirse en un Estado paralelo. Hoy es una organización delictiva, de mafías, con sistemas establecidos para presiona a la gente, a policías, jueces, fiscales… También hay trabajadores que al darles garantías han abandonado la organización. Hay que distinguir bien entre unos y otros porque ellos también eran víctimas suya.

-¿Tenía Milagro Sala más poder que el exgobernador Eduardo Fellner?

-Si, porque él no tomaba decisiones para que no se produjeran los atropellos. Actuaba como observador. Fellner y el anterior Gobierno nacional tienen una responsabilidad compartida. Ahora, también es cierto que ni en la provincia vecina, en Salta ni en ninguna otra, también gobernadas por peronistas, pasó algo parecido y teníamos el mismo gobierno nacional. En Jujuy el peronismo desertó, renunció a su máxima de control territorial y justicia social en democracia.

-¿Por qué considera que lo hizo?

-Creyeron que en Jujuy ganaban de taquito (con facilidad) todas las elecciones. Permitieron que irrumpiera una dirigente sin limites, sin escrúpulos y comandara el poder. Eso es lo que se puso en debate en las elecciones. Por eso las ganamos.

-¿Cómo va a reorganizar una provincia con vicios de tantos años?

-Hace falta tiempo pero hoy hay nuevas reglas. Vamos a garantizar la independencia del Poder Judicial, los jueces ahora se elegirán por oposición, ampliamos la Corte Suprema y hemos reformado el Ministerio Público. El día que logremos mejorar la calidad del poder judicial en Jujuy la cosa va ser diferente.

-Milagros Sala le amenazó y sus militantes, en el 2009, le agredieron en un acto público. Usted les denunció cuando estaba en la oposición. ¿Tiene miedo de que le maten?

-Todo puede pasar pero me parece que las cosas que estamos haciendo hay que hacerlas. Si vives con miedo te paralizas. La gente aún lo tiene pero ahora se va a empezar a liberar….Soy consciente de que me tengo que cuidar. Me viene bastante bien la custodia, especialmente en estos días... Pero el desafío que tenemos como Gobierno es devolverle a la gente el respeto y garantizar sus derechos.