Angela Merkel y Annegret Kramp-Karrenbauer después de ser electa como la nueva presidente del partido
Angela Merkel y Annegret Kramp-Karrenbauer después de ser electa como la nueva presidente del partido - Reuters

La CDU gana un 3% tras el congreso de Hamburgo

La televisión alemana RTL publicó una encuesta según la cual los conservadores alemanes han ganado en intención de voto en las 48 horas posteriores a la elección de Annegret Kramp-Karrenbauer como sucesora de Merkel al frente del partido

Corresponsal en Berlín Actualizado: Guardar
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La prensa alemana se pregunta si existe un «efecto AKK», después de que la televisión alemana RTL publicase anoche una encuesta según la cual los conservadores alemanes han ganado un 3% en intención de voto en las cuarenta y ocho horas posteriores a la elección de Annegret Kramp-Karrenbauer como sucesora de Merkel al frente del partido. Los delegados de la CDU apostaron por AKK en el congreso celebrado este pasado fin de semana en Hamburgo, en una apretada segunda ronda en la que la favorita de Merkel se impuso a Friedrich Merz, que pretendía dar a la CDU un giro a la derecha como estrategia para frenar el auge del partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD). La encuesta, que lleva la firma Forsa, cifra en un 32% el actual nivel de apoyo electoral, remontando desde el dramático 29% divulgado el pasado viernes, un sondeo en el que la CDU perdía ya el suelo del 30%.

El 46% de los encuestados, además, considera que AKK es «una buena solución», mientas que solamente el 24% prefería a Merz. Entresacando las respuestas de quienes se declaran votantes de la CDU, la preferencia por AKK se eleva hasta el 62%, lo que es síntoma de una gran aceptación dentro del propio partido del resultado del congreso. Dos tercios de los encuestados, por último, respaldan la permanencia de Merkel al frente del gobierno alemán hasta que concluya la legislatura en 2021, lo que dejaría por delante un periodo de continuidad y estabilidad en el que AKK podría preparar el prtido para el siguiente asalto en elecciones generales.

Al margen de la situación interna de la CDU, la encuesta señala también que el Partido Socialdemócrata (SPD) obtendría si hubiera hoy elecciones solamente un 14%. Además de la práctica desaparición como partido de gobierno de una histórica formación política alemana, el dato dibuja un escenario en el que una gran coalición como la que hoy gobierna Alemania sería ya imposible. La única coalición con capacidad de gobierno, en este escenario demoscópico, es la denominada «Jamaica», que estaría formanda por CDU/CSU, liberales del FPD y Los Verdes. Y a eso hay que añadir que AfD obtendría hoy el 13% de los votos, solo un punto por detrás del SPD.

Si bien es cierto que la CDU ha logrado cerrar en Hamburgo una brecha interna que amenazaba con rasgar el partido a largo plazo, también lo es que las decisiones tomadas no llevan anexa ninguna estrategia concreta para hacer frente al ascenso de Afd. Durante las ocho conferencias regionales que han servido de campaña a los candidatos a suceder a Merkel, AKK ha mostrado un relativo endurecimiento de las posiciones del partido respecto a fronteras y emigración, además de señalar la importancia de llenar de contenido la C de las siglas del partido, su identidad cristiana. Pero no está claro que esos leves cambios vayan a tener un efecto electoral suficiente para placarlos éxitos de AfD. La CDU, en todo caso, acomoda ahora su discurso más a las elecciones europeas en ciernes que a unas generales que todavía no figuran con fecha cierta en el calendario político.

“No hablaría de un efecto AKK como algo fulgurante, más bien creo que estamos ante lel inicio de un proceso muy prometedor”, dice el diputado conservador Philipp Amthor, que advierte sin embargo que el éxito del proceso está sujeto a condiciones. «En Hamburgo se ha visto claramente que el partido desea un proceso integrador, en el que las distintas tendencias vuelvan a jugar juntas el partido. Y parece que AKK ha entendido que ese es exactamente su mandato. Pero ahora, ya en el cargo, debe llevarlo a cabo y de que lo consiga dependerá finalmente que todo este proceso para devolver a la CDU la mayoría que le corresponde llegue a buen puerto».

Tras la finalización del congreso, las únicas declaraciones que ha realizado la nueva presidenta de la CDU han sido para descartar que vaya a solicitar o aceptar un puesto en el actual gobierno, distanciándose así del trabajo de Merkel en la etapa final de su larga presencia en la Cancillería de Berlín y concentrándose en el trabajo que espera en la Casa Konrad Adenauer, la sede del partido en Berlín, donde debe afrontar una reestructuración en la que encajen conveniente y satisfactoriamente las distintas familias conservadoras y las diferentes generaciones que integran el partido. Uno de los retos clave es la asimilación de las juventudes de la CDU, que habían iniciado un proceso similar al emprendido por las juventudes socialdemócratas, que una vez tras otra llevan a la dirección del SPD a situaciones críticas y están perjudicando gravemente sus aspiraciones electorales. AKK se propone arreglar a tiempo el relevo generacional e integrar en los cuadros de la CDU a los que, aunque son los últimos en llegar, llevan ya un par de legislaturas pidiendo paso.