Jamal Kashoggi, el periodista saudí desaparecido
Jamal Kashoggi, el periodista saudí desaparecido - AFP

Los investigadores turcos entran por primera vez en el consulado saudí

Fuentes turcas filtran cada día novedades a la prensa que refuerzan la hipótesis de que Khasoggi, una voz crítica con la casa real saudí que desde hace un año vivía autoexiliado en Estados Unidos, fue asesinado

JerusalénActualizado:

Dos semanas después de la desaparición de Jamal Khasoggi, el equipo de investigación conjunta turco saudí accedió al interior del consulado de Arabia Saudí en Estambul. Después de un fin de semana de tiras y aflojas entre los dos países, la conversación telefónica mantenida por el presidente Recep Tayyip Erdogan con el rey Salmán fue la luz verde definitiva para este registro del edificio que el Gobierno de Ankara solicitaba desde el 2 de octubre, día en el que se vio entrar al periodista, pero no salir. Poco antes de la llegada de los investigadores, un equipo de limpieza accedió a la legación por la puerta principal, frente a la que decenas de periodistas hacen guardia a la espera de conocer nuevos detalles sobre este caso que ha generado conmoción mundial. Algunos de los informadores no ocultaron su sorpresa al ver que el equipo que accedió al consulado no llevaba ningún tipo de material especial en sus manos para desarrollar su trabajo.

Fuentes turcas filtran cada día novedades a la prensa que refuerzan la hipótesis de que Khasoggi, una voz crítica con la casa real saudí que desde hace un año vivía autoexiliado en Estados Unidos, fue asesinado. Los saudíes, sin embargo, niegan categóricamente cualquier implicación en la desaparición y así se lo transmitió el propio rey a Erdogan y a Donald Trump. El presidente estadounidense, que durante la semana amenazó con imponer sanciones a su gran aliado en la región si se demostraba que tenía algún papel en la desaparición, cambió de opinión de forma radical tras esta conversación. Ante la «negativa muy, muy fuerte» del monarca, Trump aseguró que «me sonó como que tal vez esto debió ser obra de asesinos del hampa. ¿Quién sabe?». El magnate estadounidense apuntó a «elementos incontrolables» y envió de forma inmediata a su secretario de Estado, Mike Pompeo, a Riad para hablar directamente con el rey.

Khasoggi no es el primer periodista saudí desaparecido en el último año –Reporteros Sin Fronteras denuncia al menos otros dos casos-, pero la forma en la que se ha producido y el nivel de popularidad alcanzado tras convertirse en columnista de The Washington Post, han hecho que el caso despierte atención mundial. Las sospechas vertidas sobre los saudíes han provocado la desbandada internacional de la próxima conferencia Future Investment Initiative, que se celebrará entre el 23 y 25 de octubre en Riad y que también se conoce como el "Davos del desierto". El presidente del Banco Mundial, así como varios medios de comunicación, como las cadenas estadounidenses CNBC y CNN y la agencia Bloomberg, o el diario The New York Times han anunciado que cancelan sus asistencia.

A la espera de conocer los resultados del registro, fuentes oficiales turcas anónimas insistieron a la agencia Reuters en que disponen de audios que demuestran que Khasoggi fue asesinado en el interior del consulado, aunque no ofrecieron más detalles. Analistas cercanos a la casa real saudí, como Khalad Ahmad Al Habtoor, pidieron en Twitter «paciencia hasta el final de la investigación» y acusaron a los medios internacionales de «ofrecer versiones que parecen sacadas de películas de Hollywood». A nivel doméstico, las autoridades saudíes informaron de que la pena por «difundir rumores o noticias falsas en las redes» puede acarrear hasta cinco años de prisión.