Un fuerte terremoto en Oklahoma vuelve a poner al 'fracking' en el centro del debate

Los bomberos de la ciudad de Pawnee, en el estado de Oklahoma, en Estados Unidos, continúan...

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Los bomberos de la ciudad de Pawnee, en el estado de Oklahoma, en Estados Unidos, continúan refrescando el amasijo de hierros en el que ayer se convirtió un edificio que se alzaba en pie. Quien lo ha echado abajo ha sido un terremoto de 5,6 grados, que les sorprendió a las 7 de la mañana, hora local. Con una profundidad de 6,6 kilómetros, con epicentro en el noroeste de esta ciudad estadounidense. Los temblores también echaron abajo parte de la fachada de una entidad bancaria de principios del siglo XX. Y ha causado estragos en supermercados y pequeños comercios, aunque no hay que lamentar pérdidas humanas. Pero el seísmo, que duró casi un minuto, ha sorprendido a los vecinos, que aseguran es uno de los más fuertes y más duraderos que se recuerdan. Los geólogos han documentado vínculos entre el aumento de los terremotos y la inyección de aguas residuales en pozos en el interior de la tierra. Es el 'fraking' o fractura hidráulica, una técnica de perforación, muy extendida en EEUU, para obtener petróleo y gas, pero que está levantando una gran polémica. En Oklahoma el fraking emplea a uno de cada cuatro trabajadores. Pero la tasa de sismicidad es 600 veces mayor que antes de 2008. En este estado se vienen produciendo entre 1 y 2 terremotos diarios, eso sí, de menor magnitud. Tras el de hoy, que se ha llegado a percibir en los estados vecinos, la gobernadora de Oklahoma, Mary Fallin, ya ha anunciado el envío de expertos para revisar los pozos de fracking en la zona del seísmo.-Redacción-