AFP

Así fueron los últimos momentos de Khashoggi

El cónsul pidió a los asesinos que mataran al periodista fuera de la sede diplomática de Arabia Saudí en Estambul para no «meterle en un lío»

WashingtonActualizado:

Hacedlo fuera. Me vais a meter en un lío.

Cállate. Si quieres seguir con vida cuando vuelvas a Arabia Saudí, cállate.

Quien habla primero es el cónsul de Arabia Saudí en Estambul, Mohamed al Otaibi, ante el cuerpo del periodista y disidente Jamal Khashoggi. Unos momentos antes, a las 13.35 del martes 2 de octubre este ha llegado al consulado a pedir un certificado de divorcio para volver a casarse. Le esperan dentro 15 hombres llegados de Riad, con la misión de interrogarlo y matarlo. Responde al cónsul uno de esos hombres, aún no identificado.

Así figura en una de las grabaciones de las que dispone la inteligencia turca tomadas en el interior del consulado. La calidad del sonido en casi todas ellas es deficiente. Quienes hablan lo hacen en su idioma, el árabe. En una de esas cintas se escuchan claramente golpes, y algún grito. El Gobierno turco ha facilitado varias de esas transcripciones a la inteligencia norteamericana. Aunque Khashoggi no tenía pasaporte estadounidense, residía en Washington, donde trabajaba como columnista para el diario The Washington Post.

Por las grabaciones, los investigadores creen que el breve interrogatorio, tortura y muerte de Khashoggi duró como mucho siete minutos. Luego fue desmembrado por Salah al Tubaigy, jefe forense de los servicios de seguridad saudíes, enviado a Estambul para esta misión. En dos horas, los 15 hombres salen del consulado, para abandonar Turquía y regresar a su país a través de Egipto y Emiratos Árabes Unidos.

En un momento se escucha al forense Al Tubaigy decir:

— Poneos los cascos y escuchad música. Cuando hago esto, escucho música. Así se rebaja la tensión.

Estos son los principales detalles de esas grabaciones que obran en poder de Turquía y que por un lado se han filtrado a medios de ese país, bajo estricto control gubernamental, y por otro se han puesto a disposición de la inteligencia y al menos un periodista norteamericano, quien los ha descrito a este diario.

Las grabaciones confirman la hipótesis de que Khashoggi murió y fue desmembrado en el consulado. La sala fue limpiada y pintada antes de que Arabia Saudí permitiera a los investigadores turcos acceder a ella, el lunes. Ayer, estos registraron la residencia del cónsul.

Según los datos de la inteligencia turca, primero a Khashoggi lo drogaron en el despacho. Lo arrastraron hasta un estudio contiguo. Le arrancaron los dedos de la mano, cuando aún seguía con vida. Luego lo decapitaron. Tras desmembrarlo sobre el escritorio, emplearon ácido para corroer sus restos.

Antes de entrar al consulado, Khashoggi le entregó su teléfono a su prometida, la estudiante turca Hatice Cengiz. Según el diario turco Sabah, el reloj inteligente del periodista, un Apple Watch, podría haber grabado también el momento en que fue drogado y arrastrado al estudio, aunque contenido de esa grabación, si existe, no ha sido revelado.

El cónsul saudí, por su parte, abandonó Turquía el martes y ha sido relevado de su puesto, mientras el Gobierno de su país dice investigar los hechos. La Corona saudí ha negado cualquier relación con la muerte de Khashoggi y le ha trasladado a EE.UU. la explicación de que los responsables de la ejecución podrían haber sido elementos incontrolados dentro de su propio ejército, que actuaron en solitario.