Fracaso de la mediación árabe para poner fin a la crisis yemení
Grupo de mujeres que rezan durante una manifestación para exigir la expulsión del presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh - REUTERS

Fracaso de la mediación árabe para poner fin a la crisis yemení

El presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh, acepta el plan de mediación planteado por el Consejo de Cooperación del Golfo pero rechaza hablar sobre su salida del Gobierno

NAIROBI. Actualizado: Guardar
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Artista consumado del escapismo y las segundas intenciones, el presidente de Yemen, Ali Abdullah Saleh, anunció este lunes su bienvenida al plan de mediación planteado por el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) para poner fin a la actual crisis política que asuela al país, aunque rechazó hablar de plazos para precipitar su salida del Gobierno.

“La Presidencia da la bienvenida a los esfuerzos de nuestros hermanos en el CCG para solucionar la crisis en Yemen. De igual modo, el presidente no tiene reservas sobre transferir el poder de manera pacífica dentro del marco de la constitución”, aseguraba el mandatario en un breve comunicado.

El pasado domingo, los países miembros del CCG -Arabia Saudí, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar- exigieron al mandatario yemení que cediera el poder al vicepresidente, Abdarabu Mansur Hadi, así como el inicio de una transición pacífica en el país.

Pero en una crisis que se ha cobrado más de un centenar de muertos, lo cierto, es que las hemerotecas otorgan escasa credibilidad a ambos negociadores.

A finales del mes de marzo, el ministro de Exteriores, Abubakr al Qirbi ya aseguró que el presidente del país negociaba su salida del poder, así como la creación de un Gobierno de transición. “El presidente Saleh está dispuesto a estudiar todas las posibilidades, siempre y cuando haya compromisos realmente serios por parte de la oposición”, aseguró Qirbi, quien precisó que el acuerdo “se produciría en un par de días”.

Dos semanas después, el Gobierno yemení repite sus palabras. Aunque esta vez, ya nadie espera milagros.