Manifestación contra el referéndum sobre el nombre de Macedonia frente al Parlamento de Skopje
Manifestación contra el referéndum sobre el nombre de Macedonia frente al Parlamento de Skopje - AFP

Fracasa el referéndum sobre el nombre de Macedonia

La votación, que se anuló por la baja participación, se celebró para pedir a los ciudadanos que ratifiquen un acuerdo que supondrá el ingreso del país en la OTAN y le abrirá las puertas a una posible integración en la Unión Europea

BruselasActualizado:

Los habitantes de la antigua república yugoslava que hoy se conoce como Macedonia han comprobado también que un referéndum no es la mejor solución para resolver una disputa que divide a la sociedad. Ayer se celebró una votación calificada como histórica para pedir a los ciudadanos que ratifiquen un acuerdo que supondrá su ingreso en la OTAN y le abrirá las puertas a una posible integración en la Unión Europea a cambio de que acepten que el país pase a llamarse Macedonia del Norte, para complacer las susceptibilidades de la vecina Grecia. Sin embargo, el referéndum fue anulado a causa de la baja participación, que no alcanzó ni el 40% teniendo en cuenta que según la ley tienen que participar al menos la mitad de los electores inscritos.

Teóricamente, el resultado de la consulta era irrelevante puesto que no es vinculante y es el Palamento el que tiene que ratificar o no el acuerdo con Grecia para cambiar le nombre oficial del país, pero hace muy complicado aplicarlo ahora.

La cuestión ha dividido profundamente a la población de este país, que a su vez está étnica y religiosamente separada entre la mayoría eslava y la minoría albanesa. El primer ministro, Zoran Zaev, había defendido el cambio de nombre, mientras que el presidente de la República, Gjorge Ivanov, optó por boicotear la consulta. La campaña ha estado sembrada también de incidencias de las que se acusa a Rusia, que habría intentado evitar que se consume la entrada del país en la OTAN.

La pregunta era si querían ser miembros de la OTAN y la UE y no hablaba explícitamente del cambio de nombre del país sino del acuerdo que fue firmado con Grecia el verano pasado y que ponía fin a 27 años de bloqueo a causa de la disputa sobre el derecho a usar el nombre de Macedonia.