José Cendón (derecha) y Colin Freeman, los dos periodistas recién liberados. / Reuters
José Cendón (derecha) y Colin Freeman, los dos periodistas recién liberados. / Reuters

El fotógrafo español José Cendón, liberado en Somalia

AGENCIAS |
NAIROBI (KENIA) Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

El fotógrafo español José Cendón ha sido liberado hoy, tras permanecer 38 días secuestrado, después de que el 26 de noviembre fuera capturado junto al periodista británico Colin Freeman, también liberado, en Somalia.

Ya más relajado y a salvo de sus captores, Cendón ha asegurado haber vivido "días duros" aunque, "en general", tanto él como su compañero lo llevaron "bastante bien". El fotoperiodista ha explicado que durante su cautiverio sus secuestradores les han llevado "de cueva en cueva" por las montañas de Somalia y los han tenido ocultos en, al menos, cinco distintas.

Tras señalar que su liberación ha sido "incluso más interesante que una película", el fotógrafo gallego ha asegurado que "lo único" que le preocupaba durante su cautiverio era "el estado" de sus padres y el saber que ellos estarían preocupados. "Me han secuestrado, pero más o menos sabía cómo iba a ir la cosa y más o menos fue como yo pensaba que iba a ir", ha señalado Cendón, que ha reconocido que sus secuestradores les trataron "bien", no les maltrataron "en ningún momento" y les alimentaron todos los días.

Acción coordinada de la diplomacia

La liberación de los dos periodistas se ha producido después de que ayer dos diplomáticos que se habían desplazado a Bosasso -principal ciudad de Puntlandia-, negociaran el fin del cautiverio. No está claro si a cambio se podría haber pagado un rescate. Algunas fuentes apuntan a que sí e incluso otras lo cifranen 200.000 euros. Sin embargo, el ministro del Interior de la región de Puntlandia, Abdullahi Said Samatar, ha negado tal rescate así como que las liberaciones de Cendón y Freeman se han producido gracias a la mediación de los líderes tribales.

En la misma línea se ha mostrado el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel Ángel Moratinos,, que ha negado el pago de un rescate a los raptores por parte del Ejecutivo, que se ha limitado únicamente a realizar gestiones políticas y diplomáticas. La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha felicitado a la diplomacia española por su "gran labor".

Cendón tiene previsto pasar esta noche en la residencia del embajador español en Nairobi y, aunque el Gobierno le ha ofrecido volver en un avión especial a España, ha decidido regresar primero a su sede permanente de trabajo en Addis Abeba (Etiopía).

Acción coordinada de la diplomacia

El fotógrafo español fue capturado junto con Freeman cuando iban rumbo al aeropuerto de Bossaso, después de haber estado en la zona durante varios días haciendo un reportaje sobre la piratería en Somalia para el diario británico Daily Telegraph. Fue el conductor del vehículo que los trasladaba, Liban Said Omar, quien informó de que una banda armada los había secuestrado.

Los periodistas llevaban un semana en el hotel International Village de Bossaso para cubrir la información sobre los piratas somalís, que tienen sus refugios en la provincia nororiental de Puntlandia, región costera donde se han secuestrado más de ochenta embarcaciones en 2008.

Durante su cautiverio, Moratinos ha estado en contacto con la embajada de España en Kenia, encargada de los asuntos de Somalia, y con el Gobierno de Puntlandia para conocer las gestiones dirigidas a rescatar al fotógrafo español. El Daily Telegraph y la célula diplomática constituida en Londres han sido los encargados de dirigir los contactos para mediar con los captores, junto al embajador de España en Kenia, que ya intervino con éxito en 2007 para lograr la liberación de dos cooperantes de Médicos Sin Fronteras, que estuvieron apresadas una semana en esa misma región.

Las investigaciones de la policía llevaron a la conclusión de que los periodistas fueron retenidos por una milicia recomendada por sus propios traductores, después de rechazar la escolta policial que les ofrecieron las autoridades locales. Como en el caso de las cooperantes Mercedes García y Pilar Bauza, la sospecha es que los secuestrados hayan estado cautivos en una zona escarpada de difícil acceso en los alrededores de Bossaso, aunque se da por hecho que han permanecido en más de un escondite.