Varios militares descargan de la aeronave H-34 Super Puma de la Fuerza Aérea brasileña 13 cadáveres más de las víctimas del accidente del avión de Air France. / Efe
Varios militares descargan de la aeronave H-34 Super Puma de la Fuerza Aérea brasileña 13 cadáveres más de las víctimas del accidente del avión de Air France. / Efe

Los forenses reciben en Recife 21 de los cuerpos rescatados del Airbus siniestrado

EFE |
RÍO DE JANEIROActualizado:

El equipo de forenses y peritos que trabaja en la identificación de las víctimas del accidente del avión de Air France que cayó hace trece días al océano Atlántico con 228 personas a bordo ha recibido los cuerpos de otros veintiún ocupantes del aparato, informaron fuentes oficiales. Los cadáveres han sido transportados por un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Brasil entre el archipiélago de Fernando de Noronha y Recife, ciudad brasileña en la que está el comando de las operaciones de búsqueda y a unos 1.300 kilómetros del posible lugar del accidente.

Los equipos de búsqueda han recuperado hasta ahora cincuenta cadáveres de los ocupantes del avión, que cubría la ruta entre Río de Janeiro y París. Al margen de los veintiún cuerpos trasladados, otros dieciséis ya se encontraban en Recife y están siendo sometidos a pruebas de identificación. Otros siete cadáveres siguen en Fernando de Noronha, cuatro que no pudieron ser catalogados antes del vuelo de hoy hasta Recife y tres recuperados el jueves y que llegaron el sábado al archipiélago a bordo de la fragata brasileña "Constitución".

Los otros seis cuerpos restantes fueron sacados el viernes del mar por barcos franceses. Las autoridades brasileñas han rehusado hasta ahora dar informaciones sobre el estado en que se encuentran los cuerpos o sus pertenencias y si hay dificultades para identificarlos. Versiones de prensa no confirmadas por ninguna fuente aseguran que los cadáveres no presentan quemaduras y sí múltiples fracturas, lo que, según esas informaciones, se traduciría en que el avión no explotó, sino que se fue desintegrando por partes. Los cuerpos retirados del mar son trasladados inicialmente a Fernando de Noronha, a unos 700 kilómetros del lugar del accidente, donde son catalogados y sometidos a pruebas iniciales, como la recogida de huellas dactilares y la extracción de tejidos para posibles pruebas genéticas.

Posteriormente, los cadáveres son trasladados a Recife en avión para las tareas de identificación. Las autoridades brasileñas han anunciado que los equipos de rescate prolongarán la búsqueda de cuerpos hasta al menos el 25 de junio, aunque desde el próximo miércoles cada dos días evaluarán la conveniencia de seguir con los trabajos. Dos barcos y un submarino francés trabajan en la búsqueda de las cajas negras en un área de 70 kilómetros de radio a partir del punto exacto en el que el avión de Air France realizó su último contacto, con el envío de mensajes automáticos sobre un fallo técnico. Si no se consigue encontrar las cajas negras, la investigación dependerá del estudio de los restos hallados flotando en el mar, que podrían desvelar si el avión explotó en el aire o cayó entero al Atlántico. Parte de esos restos, entre ellos asientos y máscaras de oxígeno, ya han llegado a Recife y fueron mostrados el viernes a la prensa.