Los inmigrantes del Open Arms están ya en tierra y la nave ha sido incautada

El barco español atracó a medianoche en el puerto de Lampedusa y los 83 inmigrantes que aún quedaban a bordo comenzaron de inmediato el desembarco

Se cierra el caso del Open Arms, que ha supuesto una derrota política y judicial para Matteo Salvini, con Italia cada vez más aislada, mientras Europa, en parte por culpa de Salvini, miraba hacia otro lado

RomaActualizado:

Finalmente los 83 inmigrantes que quedaban a bordo del «Open Arms» están en tierra después de permanecer a bordo 19 días. El barco español atracó a medianoche en el muelle del puerto de Lampedusa y de inmediato se inició el desembarco de las personas, que descendieron una a una por la escalerilla puesta en la nave. La solución se veía venir, después de que el fiscal de Agrigento, Luigi Patronagio, llegara a la isla para comprobar personalmente la situación a bordo, que él calificó como «explosiva».

La decisión fue adoptada al final de una reunión que tuvo lugar en el puerto de Lampedusa entre el fiscal Patronagio con las autoridades civiles y militares, tras la inspección del barco realizada por el magistrado acompañado con un equipo de médicos. La medida llegó después de que España hubiera dispuesto el envío de una nave militar para hacerse cargo de las personas a bordo del Open Arms y llevarlas a España. La iniciativa del gobierno de Madrid se considera ahora en Italia inútil, porque los inmigrantes una vez que están ya en el centro de acogida en Lampedusa, podrían ser transferidos al extranjero, según el compromiso que habían adquirido 6 países para repartirlos: España, Alemania, Francia, Rumanía, Luxemburgo y Portugal.

El secuestro del barco es preventivo y conllevaba, como así ha ocurrido, el inmediato desembarco de inmigrantes, entre ellos muchas mujeres, que continuaban a bordo. Además de incautar el barco, la fiscalía había abierto hace días una investigación por el presunto delito de secuestro de personas, tras la denunciada presentadas por la ONG Open Arms al Tribunal administrativo regional del Lazio. Los magistrados de Agrigento han abierto otra investigación contra desconocidos por «omisión y rechazo del deber en el ejercicio del poder». Obviamente, en el punto de mira de esta investigación está el ministro del Interior, Matteo Salvini.

El líder de la Liga ya estuvo a punto de ser procesado en un caso similar, cuando los magistrados lo acusaron de secuestro de personas agravado por no permitir el desembarco de 137 inmigrantes, entre ellas varios menores, en el caso de la nave Diciotti. Salvini se salvó del proceso porque lo salvó el Senado, que votó a su favor en marzo 2019 para que se beneficiara de inmunidad parlamentaria. Sería ahora muy difícil que ese voto de apoyo a Matteo Salvini se repitiera. Podría ser procesado. A este respecto, el ministro Salvini, hablando en directo en Facebook, ha comentado: «Si alguien piensa en meterme miedo por la enésima denuncia y petición de proceso, se equivoca. Sería una burla que mientras hemos convencido a España para mandar una nave a recoger los inmigrantes, alguno en Italia está trabajando para hacerlos desembarcar ahora mismo y procesar al ministro del Interior que firmemente continua a defender los confines del país».

El caso Open Arms está prácticamente cerrado, pero será recordado porque ha representado un varapalo para Salvini, desde el punto de vista judicial y político.

Todo el mundo, con la excepción del ministro del Interior, Mateo Salvini, estaba de acuerdo: La situación en el Open Arms se hacía cada minuto que pasaba más tensa e insostenible, creando incluso un grave problema de seguridad. Salvini en cambio seguía diciendo que era «una emergencia imaginaria», a pesar de que los hechos demostraban lo contrario.

Por la mañana, un inmigrante desesperado por la situación a bordo se lanzó al mar con la esperanza de llegar nadando hasta la isla, a 700 metros del barco español. Recuperado por la Guardia Costera se tiró de nuevo al agua, todo con tal de no retornar a la nave. Después otra decena siguió su ejemplo. Todos ellos fueron rescatados por a Guardia costera y llevados al muelle del puerto de Lampedusa. Tenían la obligación de realizar rescate. Salvini no quería ceder para no reconocer su gran derrota política y judicial, pero dentro del gobierno la fractura es evidente desde hace días y se hizo más patente ayer. El ministro de Infraestructuras y Transportes, Danilo Toninelli, del Movimiento 5 Estrellas, hizo un ataque sin precedentes al ministro del Interior, haciéndole responsable del caos y de la emergencia que se vivía en Lampedusa, y culpándole además del «aislamiento que estaba sufriendo Italia en Europa».