Las banderas de Macedonia y Grecia, este domingo, en el lago de Prespes - AFP | Vídeo: Protestas en Macedonia contra el acuerdo (ATLAS)

Firma histórica sobre el nombre de la República Macedonia del Norte al borde del lago de Prespes en Grecia

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, describió esta firma como una «cita con la historia»

Corresponsal en AtenasActualizado:

Esta mañana con algo de retraso y mucha emoción, los ministros de Exteriores Nikos Kotziás y Nikola Dimitroff han firmado el acuerdo sobre el nuevo nombre universal del país que pasará a llamarse República Macedonia del Norte. Aunque aún quedan muchos pasos por dar (cambios en la Constitución Macedonia, referéndum popular y votación en el parlamento por parte de los macedonios y votación en el parlamento por parte griega), el evento se ha mostrado como un éxito histórico, terminando un conflicto de varias décadas. Los presidentes de ambos gobiernos, Alexis Tsipras y Zoran Zaef se han mostrado pletóricos en sus intervenciones. La primera fue la de Alexis Tsipras, que afirmó: «Estamos aquí para cumplir con nuestro deber patriótico y terminamos, tras un esfuerzo minucioso e incansable, en un acuerdo mutuamente beneficioso que respeta la historia y los valores de los dos pueblos». Gracias a este acuerdo, comienza «una nueva era [de] estabilidad, prosperidad y seguridad». Agradeció el trabajo de los dos Ministros de Exteriores así como la ayuda del enviado especial de Naciones Unidas Matthew Nimetz, de la familia europea y especialmente de los comisarios europeos Federica Mogherini y Johannes Hahn. También agradeció la presencia de Rosemary DiCarlo, secretaria general Adjunta de Naciones Unidas para Asuntos Políticos.

Por su parte Zoran Zaef destacó en su largo discurso que este acuerdo es «estratégico» y puede «mover montañas», dejando claro que «ahora volvemos a ser de nuevo amigos, socios y aliados de Grecia». Insistió en que ambos países deben «construir las bases para la cooperación mutua, la amistad y el esfuerzo conjunto en interés de todos», insistiendo que «el autoaislamiento no beneficiará a nadie».

Aún más emocionado se mostró Matthew Ninetz, el diplomático americano que desde 1994 se ocupa de este espinoso asunto: primero como enviado especial del Presidente Clinton para ayudar a una solución sobre el tema de la antigua República Yugoslava de Macedonia y posteriormente a partir de 1999 como enviado personal del Secretario General de Naciones Unidas para ayudar a solucionar este tema. Afirmó que «hoy se puede ver lo que las naciones pueden lograr si tienen visión y valor para hacer las cosas». Además hoy era su cumpleaños y fue recibido con felicitaciones cuando llegó al acto.

Tras la firma, que tuvo lugar en territorio griego (el pueblito Psarades), Tsipras y Zaef junto con sus ministros y todos los invitados al acto se trasladaron en barco a la ribera macedonia del lago de Prespes para un almuerzo. Zaef, mostrando su sentido del humor, se quitó su corbata y se la regaló a Tsipras.

En las cercanías del lugar de la firma hubo manifestantes que llegaron en más de ochenta autobuses de distintas partes de Grecia en contra de este acuerdo.Fueron presentados por la televisión publica griega como nacionalistas de extrema derecha. La policía terminó utilizando gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.