Pilín León, ex Miss Venezuela, con el petrolero que lleva su nombre, y que bloquea el lago Maracaibo en apoyo a la huelga AP

Estados Unidos reclama la convocatoria de elecciones anticipadas en Venezuela

Washington pide al Gobierno que «ejerza su responsabilidad constitucional para respetar los derechos individuales y las libertades fundamentales»

M. M. CASCANTE. ENVIADO ESPECIAL
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CARACAS. El Gobierno de Estados Unidos reclamó ayer la celebración de elecciones anticipadas en Venezuela, ya que «está convencido de que (es) el único camino pacífico y políticamente viable para salir de la profunda crisis política por la que atraviesa el país». Según un comunicado leído por el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, la Administración norteamericana está «muy preocupada» estos días por los últimos acontecimientos en el país del Orinoco y «pide a todas las partes implicadas que rechacen la violencia y la intimidación, y actúen de forma responsable».

Estados Unidos urge a la búsqueda de «una solución electoral pacífica, democrática, constitucional y políticamente viable para la crisis venezolana», pues «el pueblo venezolano se merece algo mejor». Fleischer reiteró el apoyo al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria, que actúa de mediador entre el Gobierno y la oposición venezolana, e hizo un llamamiento «a todas las partes para que redoblen su compromiso con este diálogo y con la reconciliación nacional».

Washington reclama al Ejecutivo de Hugo Chávez que «ejerza su responsabilidad constitucional para respetar los derechos individuales y las libertades fundamentales, y se adhiera a la Carta Democrática Interamericana». En la noche del jueves pasado había llegado a Caracas el subsecretario adjunto para el Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Thomas Shannon, quien mantuvo un encuentro con César Gaviria. Shannon deberá presentar hoy un informe a su Gobierno.

Desbloquear las negociaciones

Otros organismos internacionales comienzan a mover ficha para intentar desbloquear las negociaciones. El Consejo Permanente de la OEA, reunido desde ayer en Washington para debatir la crisis en Venezuela, podría decidir la convocatoria de una reunión extraordinaria de los cancilleres de sus treinta y cuatro países miembros. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que depende de esta organización, ha apremiado a emprender acciones inmediatas para detener «el progresivo deterioro del Estado de Derecho en Venezuela».

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) convocó con urgencia a la mesa de negociación y acuerdos para que presente propuestas concretas que eviten una trágica ruptura social. Por su parte, la organización no gubernamental Amnistía Internacional emitió un comunicado en el que manifiesta su «profunda preocupación por la situación de amenaza hacia los Derechos Humanos en el país», y recuerda que la protección de los mismos y «la seguridad de los ciudadanos es responsabilidad del Estado».

El secretario general de la Comunidad Andina (CAN), Guillermo Fernández de Soto, declaraba por otro lado que la solución final «tiene que ser democrática y constitucional». A su vez, la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL) y la Organización Internacional de Empleadores (OIE) se manifestaron «preocupados por el continuo incremento del clima de violencia en Venezuela».

Mientras tanto, Hugo Chávez, que volvió a rechazar la posibilidad de un constituir un Gobierno formado por «las elites de la oligarquía», trata de embridar la huelga petrolera. Sus efectos varían según las cifras que aporta el Gobierno y las que ofrece la oposición, pero los síntomas de escasez son evidentes, sobre todo en el interior del país. En Caracas el abastecimiento de combustible se realiza con cuentagotas y el Gobierno ha tenido que recurrir a gandolas (camiones cisterna) en desuso para transportar gasolina a la capital.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) le daba, desde Viena, un respiro al presidente, tras expresarle su solidaridad y ofrecerse «a asistir temporalmente a PDVSA, cuando fuese y si fuese necesario, en el suministro de hidrocarburos a sus clientes domésticos e internacionales».