El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro - REUTERS

Estados Unidos incluirá a Venezuela en la lista de patrocinadores del terrorismo

Un grupo de senadores republicanos, encabezados por Marco Rubio, de Florida, ha presionado insistentemente a la Casa Blanca y al departamento de Estado para que tome esta decisión de forma inminente

WashingtonActualizado:

La Casa Blanca se dispone a incluir a Venezuela en la lista oficial de países que financian el terrorismo, una drástica medida destinada a asfixiar al régimen de Nicolás Maduro y que tendrá unas consecuencias devastadoras para este, por las restricciones que puede aplicar sobre la venta de crudo, que hoy en día es una de sus principales vías de ingresos. Venezuela se unirá así a Corea del Norte, Irán, Sudán y Siria, sujetos todos ellos a diversos embargos y sanciones que dificultan su financiación en mercados internacionales.

Un grupo de senadores republicanos, encabezados por Marco Rubio, de Florida, ha presionado insistentemente a la Casa Blanca y al departamento de Estado para que tome esta decisión de forma inminente. En una carta dirigida al secretario de Estado, Mike Pompeo, y fechada el 1 de octubre, Rubio denunció que Venezuela «no coopera plenamente con EE.UU. en sus esfuerzos contra el terrorismo». La misiva, a la que ha tenido acceso ABC, asegura que el chavismo tiene lazos con la banda terrorista ETA, la guerrilla colombiana de las FARC y el partido milicia libanés Hezbolá.

Cuba ingresó en esa lista en 1982, también por lazos con ETA y otros grupos terroristas. En 2015, el Gobierno de Barack Obama la retiró por el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países. Hace tres semanas, el nuevo consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, acusó a Cuba, Venezuela y Nicaragua de conformar una «troika de la tiranía» y exigió a sus aliados, incluida España, que presionen a esos países para que se doten de reformas democráticas urgentes.

Venezuela padece una crisis de enormes dimensiones que amenaza con desestabilizar a toda Sudamérica. La dramática carestía de alimentos y medicinas ha obligado a abandonar el país a tres millones de personas. Los economistas prevén que la inflación llegue al 1.000.000% antes de finales de año.

Desde su llegada a la Casa Blanca, Trump ha preguntado repetidamente a sus asesores sobre la posibilidad de intervenir militarmente en Venezuela, algo que de momento estos han descartado. Estos días, un destacamento militar norteamericano participa con seis cazas F-16 en unos ejercicios conjuntos en Brasil, en preparación para una posible misión humanitaria en el continente. El presidente electo brasileño, Jair Bolsonaro, ha dicho en el pasado que estudiará una misión multilateral de paz para ayudar a la población venezolana ante los abusos del régimen de Maduro.

El figurar en la lista de patrocinadores del terrorismo conlleva una serie de estrictas sanciones sobre el país en cuestión: no puede recibir ayudas norteamericanas, no puede comprar ni vender armamento en EE.UU., se le bloquean los créditos en el Banco Mundial y cualquier transacción comercial queda sujeta a un estricto control por parte del Gobierno estadounidense.

A efectos prácticos, las trabas que se impondrán sobre la venta de petróleo pueden suponer un golpe devastador para el régimen venezolano. Las empresas de EE.UU. son las principales compradoras de crudo de Venezuela —600.000 barriles al día— y una de las últimas fuentes lícitas de financiación del régimen.

«Esta medida se lo pondrá muy difícil a las refinerías norteamericanas», opina Joe McMonigle, analista de la consultora Hedgeye Risk Management y ex jefe de gabinete del departamento de Energía de EE.UU. «A los bancos ya les pone de por sí nerviosos tener que prestar cualquier apoyo a transacciones de crudo que tengan que ver con Venezuela. Esta decisión sólo elevará todavía más esas barreras».

Para formalizar la decisión, que reveló a ABC un alto funcionario con conocimiento del proceso de deliberación en el Consejo de Seguridad Nacional y el departamento de Estado, la Casa Blanca debe aportar pruebas fiables de los lazos del régimen de Maduro con organizaciones terroristas. «Este Gobierno está explorando todas las vías posibles de presión sobre el régimen, cuya presidencia es, a todas luces, ilegítima», aseguran a ABC esas fuentes. En mayo, Maduro dijo haber ganado la reelección por seis años en unos comicios de dudosa validez y plagados de irregularidades.

Hasta la fecha, Trump ha aprobado varias rondas de sanciones sobre el régimen chavista, en las que ha incluido a la mujer de Maduro, Cilia Flores, y a su vicepresidenta, Delcy Rodríguez.