Estados Unidos confirma la muerte del líder de Daesh en Afganistán

Cayó en un ataque aéreo a finales de agosto junto con otros diez militantes del grupo terrorista

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

El ejército de EE.UU. ha confirmado la muerte del autoproclamado líder de la facción de Daesh en Afganistán, Abu Sayed Orakzai, conocida como Daesh-Jorasán. Así lo aseguró un comunicado de la misión de fuerzas de la OTAN liderada por EE.UU., que colabora con fuerzas afganas para combatir las redes terroristas que operan en el país.

El ataque se produjo el 25 de agosto en la provincia de Nangarhar, cerca de la frontera con Pakistán, una de las zonas con mayor presencia terrorista. Fue perpetrado por fuerzas afganas en colaboración con las de la coalición internacional, y preparado con inteligencia recibida del Directorio Nacional de Seguridad de Afganistán. Junto a Orakzai, otros diez integrantes de Daesh-Jorasán fallecieron en el ataque.

«EE.UU. y sus aliados están en Afganistán para mantener la presión a la red de terroristas transnacional que busca planear, financiar y dirigir ataques desde aquí -aseguró el general Scott Miller, comandante de las fuerzas de EE.UU. y la OTAN en el país-. Esto es solo parte del trabajo de la coalición para lograr la seguridad en Afganistán, pero es una parte vital».

El comunicado se emitió el domingo por la noche, el mismo día en el que Miller sustituía en el mando del contingente internacional al general John Nicholson, que ha estado al frente de las operaciones los últimos 36 meses.

En un discurso apasionado de despedida, Nicholson pidió a las fuerzas talibanes que dejen de matar a sus propios compatriotas afganos y exigió que se sienten para conversaciones de paz. «No os equivoquéis- advirtió-, hasta que no estéis dispuestos a hablar, seguiremos peleando».

Una guerra «muy dura»

El mando saliente reconoció que la guerra en Afganistán seguirá siendo «muy dura», azuzada por la presencia de grupos terroristas como Daesh-Jorasán. La guerra cumple ya 17 años, un conflicto en el que EE.UU. ha estado más tiempo que en las dos guerras mundiales y la guerra de Corea juntas.

La noticia de la muerte de Orakzai se conoce poco después de que el Gobierno de Donald Trump confirmara la cancelación de una ayuda económica de 300 millones a Pakistán por su falta de colaboración en la erradicación de las actividades terroristas en su frontera con Afganistán. A comienzos de este año, Trump acusó a Islamabad de «mentir y engañar» sobre sus esfuerzos contra redes terroristas como Daesh-Jorasán o Haqqani. El paquete económico estaba destinado a programas de mantenimiento de la seguridad y ahora, según el Pentágono, se dedicarán a «prioridades urgentes».

El secretario de Estado, Mike Pompeo, visita mañana Islamabad para buscar mayor colaboración de un aliado que cada vez incomoda más a Washington. Desde Pakistán, la decisión se entiende de una forma muy diferente. Su ministro de Asuntos Exteriores, Shah Mehmood Qureshi, aseguró el domingo por la noche que «habrá intercambios de opiniones» con Pompeo sobre la cancelación de esos 300 millones, que Pakistán no considera una ayuda económica sino un reembolso por la contribución de sus fuerzas militares en la lucha contra los talibanes y los terroristas. «No es ayuda. No es asistencia económica, que ya fue suspendida. Estos son fondos que ya nos hemos gastado. Es nuestro dinero», dijo Qureshi, que añadió: «Tienen que devolverlo».

La colaboración de Pakistán es clave para avanzar en los esfuerzos contra las redes terroristas. El norte de su frontera con Afganistán es una zona montañosa de mucha intensidad terrorista. «Tenemos que asegurarnos de que los terroristas no puedan usar Afganistán como un refugio», aseguró el general Miller en el anuncio de la muerte del líder de Daesh-Jorasán. El acceso a esa zona desde el lado pakistaní y la colaboración de su ejército y de su inteligencia es clave en esos esfuerzos. La cancelación de la ayuda, en un momento en el que el nuevo Gobierno de Imran Khan sufre ahogo financiero, es un punto más de presión para que la colaboración sea más efectiva.