La icónica imagen de Merkel versus Trump en el G-7
La icónica imagen de Merkel versus Trump en el G-7 - REUTERS
Comunicación no verbal

Lo que se esconde detrás de la icónica imagen de Merkel versus Trump en el G7

El experto en comunicación no verbal José Luis Martín Ovejero desvela lo que significan los gestos de los mandatarios

MADRID Actualizado: Guardar
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Charlevoix, en la provincia canadiense de Quebec, se convirtió la semana pasada en el escenario de una de las cumbres más tensas del G-7 (Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Canadá, Japón, Italia y Francia). Horas antes de que arrancase el encuentro entre los presidentes de las siete naciones, el mandatario estadounidense, Donald Trump, se enfrentó a sus homólogos francés y canadiense, Enmanuel Macron y Justin Trudeau, respectivamente; como de costumbre, a través de Twitter.

El dirigente galo publicó, amenzante, que es probable que al magnate estadounidense le dé igual «estar aislado», pero que al resto de integrantes del G-7 tampoco les importa «firmar un acuerdo de seis países si es necesario». En respuesta, Trump, indignado, acusó a Trudeau y a Macron de «cobrar aranceles masivos a Estados Unidos» y de «crear barreras monetarias»; además, agregó que el superávit comercial de la Unión Europea con su país «es de 151.000 millones de dólares».

Y, como lo que mal empieza peor acaba, las reuniones no sirvieron para suavizar las posturas de los contendientes: Trump volvió a incidir –en un enérgico discurso– en que tanto Canadá como el bloque europeo debían deshacerse de sus, desde su punto de vista, restrictivas políticas arancelarias y se marchó antes de tiempo para asistir a la histórica cumbre que tiene prevista con el líder norcoreano, Kim Jong-un, sin cerrar ningún acuerdo y dejando una imagen que pasará a la historia.

Lo que cuentan los gestos

La fotografía, que ya se ha hecho viral, muestra a los mandatarios de los países más poderosos del mundo en diferentes actitudes, pero todos ellos enfocados a un punto de fuga: Donald Trump. Para el experto en comunicación no verbal José Luis Martín Ovejero, «resulta evidente que es la persona (el país) a convencer y que su peso político y económico se hace notar». Explica que «Macron es quien parece estar haciendo un mayor esfuerzo mental y gestual para convencerlo», muestra de ello es su ceño fruncido –arrugas propias de concentración»– y el gesto de su mano, con la que «parece querer enfatizar lo que está diciendo».

Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, «es la que mantiene una postura más activa frente a Trump, inclinada hacia delante, mirada directa y conquistando espacio», expone Martín Ovejero en su página web, y añade: «Es como si quisiera dominarle con su fuerte personalidad». La dirigente germana explicó en declaraciones posteriores lo que había pasado: «Habíamos estado hablando de temas claves, habíamos llegado a un acuerdo, pero luego el presidente retiró su apoyo a través de un tuit; fue como una ducha fría e incluso deprimente». Reiteró que Europa tiene que tomar las riendas de su destino, pactar con Japón y Canadá si hace falta, ante un Trump que tiene una agenda clara.

El experto en comunicación no verbal también analiza un curioso detalle: Trump es el único que permanece sentado; una postura que denota que al mandatario no le interesa ponerse a la altura de los demás (que, por otro lado, «tampoco hacen mucho por estar a su nivel»). Además, alejado de la mesa, distante de los otros líderes mundiales, se cruza de brazos: «parece encerrarse y aislarse» dentro de sus propios «muros». Sin embargo, no se muestra «asustado, retraído o avergonzado», apunta Martín Ovejero, quien advierte: «No debemos pasar por alto cómo mantiene sus piernas abiertas, su cuerpo erguido y su barbilla levantada, todos ellos signos de fortaleza y no de debilidad».