¿Enterrados vivos o resurrecciones?

El caso de un hombre exhumado después de que los vecinos escucharan gritos en el ataúd es sólo uno más de multiples casos similares

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El Martes Santo escucharon gritar a Fidel Pantoja, un hombre de 50 años. El principal problema de la situación es que Pantoja había muerto nueve días antes debido a que tuvo una grave hemorragia y sus pulmones colapsaron. Aún así, los vecinos aseguran que oyeron su voz, por lo que decidieron desenterrarle y llevarle al hospital más cercano. A pesar de que el centro médico no encontró señales vitales, los que llevaron a cabo la operación siguen manteniendo su versión de los hechos.

Un caso diferente al sucedido en febrero de 2018. Después de dos paros cardíacos, los médicos atribuyeron la muerte de Rosangela Almeida dos Santos a un shock séptico y firmaron el certificado de defunción el pasado 29 de enero. No obstante, la mujer no estaba muerta en el momento de recibir sepultura, como se ha podido comprobar tras la exhumación del cadáver de la brasileña de 37 años el día 9 de febrero.