ApHisham Miki, el director de la radiotelevisión de Yaser Arafat asesinado ayer, aparece en esta imagen del pasado día 7 junto al líder palestino en Gaza

Dos enmascarados matan en Gaza al director de la radiotelevisión deArafat

Hisham Miki murió ayer en Gaza rodeado de misterio. El director general de la radio y la televisión palestinas fue tiroteado por dos hombres enmascarados que le dispararon a bocajarro con silenciadores en el restaurante del Hotel Beah . La ANP acusó a los a los colaboracionistas. Israel negó tener nada que ver. Y al fondo, además, rumores de corrupción.

JERUSALÉN. Juan Cierco, corresponsal
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L legó pronto a su cita. Iba a comer con cuatro amigos en el restaurante de uno de los mejores hoteles de Gaza junto al mar Mediterráneo, según narró a ABC por teléfono un testigo de lo sucedido que quiso mantener a salvo su anonimato. Se sentó en la mesa a la espera de sus acompañantes y pidió una botella de agua a uno de los camareros.

Éste se retiró para satisfacer al cliente. Entonces se cruzó con dos hombres enmascarados y armados. Hisham Miki no tuvo siquiera tiempo de reaccionar. Los agresores, que no intercambiaron una sola palabra, le dispararon al corazón y a la cabeza. Apenas hicieron ruido. Sus pistolas estaban equipadas con silenciadores.

ONCE BALAS

Salieron por donde habían entrado y huyeron rápidamente en un coche que les esperaba a la puerta del hotel con un tercer cómplice al volante.

Miki ingresó ya cadáver en el hospital, donde en la autopsia se contaron hasta 11 balas alojadas en su cuerpo, donde tras conocerse su muerte llegaron su mujer y sus siete hijos, acompañados de decenas de personas.

Hisham Miki era un hombre cercano a Arafat, con quien solía acudir los viernes a la mezquita para rezar, aunque no figuraba entre sus consejeros políticos. Las circunstancias de su muerte son confusas. La ANP señaló con el dedo a los colaboracionistas, «traidores y a sueldo del enemigo». Israel negó de inmediato las poco veladas acusaciones. Y al fondo se disparaban los rumores sobre oscuros asuntos de corrupción en los que habría estado envuelto Miki.

Desde el comienzo de la Intifada, Ehud Barak ha acusado a la radio y televisión palestinas de alentar sin descanso la violencia en contra de Israel. Se han sucedido las imágenes de la lucha callejera; se ha repetido, se sigue repitiendo, la secuencia de la muerte del niño de 12 años, Mohamed al-Dura, el 30 de septiembre en el cruce de Netzarim en los brazos de su impotente padre.

Sin reconocerlo abiertamente, las autoridades hebreas tampoco han negado estar detrás de las dos decenas de asesinatos perpetrados en las últimas semanas contra dirigentes de Al Fatah en diversos puntos de Cisjordania. «Todos aquellos que participen en la violencia o la alienten podrán ser castigados», dijo en su día Efraín Sneh, viceministro israelí de Defensa.

De hecho, Israel le retiró a Hisham Miki la tarjeta VIP que le permitía desplazarse libremente por territorio hebreo. Además, los estudios de la radio y la televisión palestinas de Gaza y Cisjordania fueron bombardeados por los helicópteros israelíes en octubre y noviembre pasados.

Con este ambiente de fondo y el parcial levantamiento del estado de sitio sobre Gaza, se reunieron ayer por sorpresa en El Cairo, por iniciativa del presidente egipcio, Hosni Mubarak, Yaser Arafat y Shlomo Ben Ami. Un encuentro más a la desesperada para intentar llegar a algún tipo de acuerdo, sino antes del adiós de Bill Clinton el sábado sí con vistas a las próximas elecciones israelíes del 6 de febrero. Se admiten apuestas.