imagen de los niños en el interior de la cueva, grabada por los buzos - THAI NAVY SEALS

«Los navy seals han encontrado a los trece y están vivos»

Doce menores y su entrenador fueron rescatados ayer tras diez días perdidos en una cueva de Tailandia

MADRIDiActualizado:

Fin de una pesadilla, al menos de momento. Tras diez días de angustia, ayer fueron finalmente hallados los doce niños -con edades comprendidas entre los 11 y los 16 años-, pertenecientes a un equipo de fútbol, y su entrenador, de 26 años.

El drama comenzó el pasado 23 de junio cuando los trece se adentraron en una cueva situada en el bosque de Tham Luang Khunnam Nang Non, ubicado en el distrito de Mae Sai, en Tailandia. Con 10 kilómetros de longitud es una de las cuatro más largas del país. El grupo debió adentrarse en la cueva cuando comenzaron las lluvías, que la inundaron parcialmente, lo que les impidió retroceder y les obligó a permancer en ella.

Según las autoridades locales, los visitantes sólo pueden aventurarse unos 700 metros en el interior de la cueva, algo que no habría sucedido con el grupo, que habría avanzado más allá de lo permitido, según Ep.

Alarma nacional

La falta de noticias sobre los jóvenes hizo saltar las alarmas, y hasta allí se trasladaron los equipos del rescate del país, entre ellos miembros del Ejército tailandés, a los que se fueron uniendo efectivos de otros países, como EE.UU., Japón, Australia y China, hasta superar las 1.300 personas.

Tras duras jornadas de búsqueda, los equipos de rescate localizaban ayer al grupo. «Los navy seals tailandeses han encontrado a los trece con vida», anunció el gobernador Narongsak Osottanakorn a los periodistas. También confirmó que los doce menores y su entrenador fueron hallados cerca de una isleta en el interior de la cueva, según el canal tailandés PBS. A lo que añadió que por el momento no pueden ser rescatados, enviándoles unas palabrs de ánimo: «Tienen que esperar y ser fuertes», informó el diario local «Daily News».

En las últimas horas las labores de rescate habían avanzado gracias a los buceadores de los navy seals que habían logrado adentrarse en la cueva, parcialmente inundada por las lluvias. Esto había requerido el uso de 20 bombas de extracción para evacuar el agua.

Fueron dos buceadores británicos los que finalmente localizaron al grupo y realizaron la primera grabación que permitió tranquilizar a las familias, y que pronto se hizo viral.

Una de las preocupaciones durante los largos días de búsqueda fue la falta de provisiones de los menores, por lo que parte del personal de la cadena de ayuda introdujo paquetes de alimentos por pequeñas aberturas que hallaron en la parte superior de la cueva, con la esperanza de los encontraran si pasaban por ese punto.

El suceso ha mantenido en vilo a todo el país. Algunas de las comunidades religiosas se reunieron para rezar y pedir por un final feliz para los menores y sus familias, muchas de las cuales esperaban a la entrada de la cueva noticias sobre el paradero de sus hijos.