La Policía inspecciona el Ford Fiesta plateado que el atacante estrelló contra las barreras del Parlamento
La Policía inspecciona el Ford Fiesta plateado que el atacante estrelló contra las barreras del Parlamento - ABC

La embestida de un coche en Westminster revive la pesadilla yihadista en Londres

La Policía detuvo a un joven británico tras el incidente, investigado como acto terrorista

LondresActualizado:

El corazón político de Londres revivió ayer los peores traumas del terrorismo yihadista después de que un hombre, de 29 años de edad y de nacionalidad británica aunque nacido en el extranjero, arremetiera con su Ford Fiesta plateado a 80 kilómetros hora contra un grupo de ciclistas y peatones en los alrededores de Westminster hasta estrellarse contra las barreras del Parlamento. El atacante fue detenido poco después.

Pese a la velocidad del coche y los siempre abarrotados alrededores de Westminster, solo tres personas resultaron heridas. Scotland Yard indicó al cierre de esta edición que el hombre y la mujer que habían sido ingresados tras el atropello habían recibido ya el alta hospitalaria.

El incidente, investigado por la Policía como atentado terrorista, recuerda al ataque de marzo de 2017 en el que el terrorista Khalid Masood, nacido en el condado de Kent, mató a cinco personas tras atropellar a decenas de peatones con su coche y estrellarlo a las puertas del Parlamento, donde asesinó a cuchillazos a un policía antes de ser abatido a disparos por otro agente. Desde entonces, unas barreras de acero y hormigón protegen el edificio.

Según la reconstrucción del presunto atentado, a las 7.37 hora local (8.37 horas en España), un coche embistió a más de 80 kilómetros por hora contra un grupo de ciclistas y peatones antes de colisionar con la valla de seguridad que rodea al Parlamento. Su conductor, el único ocupante del vehículo, fue arrestado por agentes de policía presentes en el lugar.

Sin armas

«No se encontraron armas en el interior del coche», informó ayer Scotland Yard. Los agentes acordonaron la zona durante varias horas y también cerraron las entradas a la estación de Metro de Westminster -disponible solo para los usuarios que querían realizar un trasbordo entre líneas- hasta pasadas las 16 horas de la tarde de ayer. «El sospechoso no está ayudando en la investigación policial», informó ayer el jefe para la lucha antiterrorista, Neil BasuI, sin dar más información sobre el atacante y descartando que la agencia de inteligencia MI5 lo tuviera en sus registros.

Como parte de la investigación, los agentes de la oficina de la lucha antiterrorista registraron dos domicilios de Birmingham y uno en Nottingham, en el centro de Inglaterra, en relación al atentado. «Dado que este parece un acto intencionado, por el método y el lugar icónico donde se ha producido, lo estamos tratando como un incidente terrorista», dijo el mando policial.

La Policía metropolitana apuntó que el Ford Fiesta viajó desde Birmingham a Londres el lunes por la noche (13 de agosto) y llegó a la zona de Londres poco después de la medianoche del 14 de agosto. El vehículo circuló por la zona de Tottenham Court Road desde las 1.25 hasta las 5.55 de la madrugada. A las 6 horas, el atacante se dirigió a la zona de Westminster y Whitehall y se mantuvo en esta zona hasta el momento en el que apretó el acelerador contra los viandantes.

«Parecía un acto deliberado», contó a la agencia británica Press Association Ewalina Ochab, testigo de los hechos. «Caminaba por el otro lado de la calle cuando de repente escuché un ruido y alguien empezó a gritar. Me di la vuelta y vi un coche gris a gran velocidad cerca de las barreras del Parlamento, quizá llegó a ir incluso por la acera», agregó. «Había un ciclista por los suelos visiblemente herido», afirmó por su parte James Maker, un ciclista que pasó por el lugar de los hechos instantes después del ataque. «Golpeó a los ciclistas, se desvió hacia donde estaba la barrera de seguridad ... y aceleró y la golpeó a una velocidad bastante alta», describió otro testigo de los hechos entrevistado por la cadena BBC.

Tras las condenas de la «premier» Theresa May, y del alcalde de Londres, Sadiq Khan, el primer edil musulmán en una capital occidental, llegó el tuit del presidente de EE.UU., Donald Trump, especialmente atento a los atentados en suelo londinense aunque esta vez sin arremeter contra el propio Khan por su religión. «Otro atentado terrorista en Londres... ¡Estos animales están locos y deben ser tratados con dureza!», exclamó.

Reino Unido fue golpeado en 2017 por una ola de ataques, cuatro de ellos reivindicados por Daesh, que causaron un total de 36 muertos. La amenaza terrorista en las islas continúa siendo muy elevada y, según la «premier», se esperan más intentos de atentados. En este 2018, las autoridades han detenido 13 tentativas de motivación yihadista y cuatro de extrema derecha. La policía y el MI5 monitorizan a 3.000 radicalizados que representan una grave amenaza para la seguridad del país.