El Elíseo confirma el fin del matrimonio Sarkozy

Louis, hijo de la pareja, de 10 años, vivirá con su madre y tendrá «estrechos contactos» con el padreAFPNicolas y Cecilia, en el Elíseo el pasado 14 de julioJ. P. QUIÑONEROCORRESPONSALPARÍS. Una hora

Actualizado:

Louis, hijo de la pareja, de 10 años, vivirá con su madre y tendrá «estrechos contactos» con el padre

AFP

Nicolas y Cecilia, en el Elíseo el pasado 14 de julio

J. P. QUIÑONERO

CORRESPONSAL

PARÍS. Una hora antes de que el presidente de la República iniciase su viaje oficial a Lisboa, el Elíseo hizo público ayer un breve comunicado anunciando que Cecilia y Nicolas Sarkozy han decidido consumar una «separación por consentimiento mutuo», previa a un divorcio que deberá producirse tras un procedimiento jurídico sin precedentes: es la primera vez que un jefe de Estado se divorcia en la historia política de la V República.

Según el abogado común de la pareja, la separación se ha realizado «sin problemas de ningún tipo», tras varias semanas de rumores sobre las desavenencias conyugales de los Sarkozy, que terminaron por perturbar el protocolo y el normal funcionamiento del Estado. La noticia oficial del Elíseo culmina varias semanas de intensos forcejeos entre Cecilia y Nicolas Sarkozy, que comenzaron el verano pasado, durante las vacaciones, cuando la esposa precipitó la crisis determinante.

Casados hace once años, Nicolas y Cecilia tiene un hijo en común, Louis, de 10 años, que residirá en casa de su madre y «mantendrá estrechos contactos con su padre», se decía en el comunicado.

Instalados en la costa Este de los EE.UU., los Sarkozy debían verse informalmente con George W. Bush y su esposa. A última hora, Cecilia decidió que no acompañaría a su esposo. Tal decisión personal provocó graves problemas de protocolo.

La guardia pretoriana de Sarkozy comprendió entonces que los problemas íntimos de la pareja se estaban convirtiendo en un problema de Estado.Cecilia podía utilizar sus «caprichos» personales en los momentos diplomáticos más inoportunos.

Eliminarla del protocolo

Se piensa que fue Claude Guenan, secretario general del Elíseo, quien propuso a Sarkozy la decisión de «eliminar» a Cecilia del protocolo oficial, evitando su presencia física en todo tipo de actos oficiales.

Fue la declaración de guerra final: Cecilia decidió pedir el divorcio, que Sarkozy ha aceptado y puesto en escena cuando lo ha considerado oportuno.

Anunciada la separación, esta crisis matrimonial sin precedentes culmina una larga historia sentimental, sexual, política, con muchos flecos indisociables, ya que la carrera política de Sarkozy y la ascensión de Cecilia al estrellato de la fama son sencillamente indisociables.

La carrera política de Sarkozy comenzó en la alcaldía de Neuilly, una ciudad residencial de ricos y muy ricos, residencia de aristócratas inmortalizados por Marcel Proust. Y en esa alcaldía se conocieron Sarkozy y Cecilia, cuando él era alcalde y celebró la ceremonial civil del primer matrimonio de Cecilia. Rotos sus dos primeros matrimonios en aquella alcaldía, los Sarkozy participaron juntos en todas las grandes batallas políticas que siguieron. Salida del ostracismo y enfrentamientos con Jacques Chirac. Conquista de una popularidad excepcional en el ministerio del Interior (2002-2004). Conquista de una estatura de hombre de Estado en el ministerio de Economía (2004). Lanzamiento de la larga marcha hacia el Elíseo (2005-2006).

Sin embargo, una vida íntima y pública tan intensa terminó precipitando una crisis excepcional. La primavera del 2005, cuando Sarkozy ya caminaba abiertamente hacia el Elíseo y utilizaba el ministerio del Interior como castillo feudal donde se daban cita sus tropas más aguerridas, saltaron los primeros rumores: Sarkozy traicionaba a Cecilia con una periodista política acreditada en el Elíseo.

A esos rumores siguieron otros: Cecilia traicionaba a Sarkozy con el más íntimo de sus consejeros en materia de comunicación.

Crisis matrimonial

En plena campaña del referéndum nacional sobre el difunto proyecto de Tratado constitucional europeo, la crisis tomó tonos muy negros, pronto confirmados de manera espectacular.

«Paris Match» publicó una legendaria portada, con las fotos de Cecilia Sarkozy, paseando de la mano de su amante. Siguieron meses de duda y zozobra. Hasta la reconciliación, en la Maestranza sevillana. Y el lanzamiento de la campaña presidencial, que Cecilia vivió en un segundo plano relativo.

Se pensó que las residencias privadas del Elíseo serían el lugar ideal para una pareja de ambiciosos. Ahora sabemos que, en verdad, los Sarkozy nunca han llegado a vivir juntos en el palacio presidencial.

El choque emocional de la separación oculta provisionalmente el posible choque político de un proceso de divorcio, imprevisible. La saga / fuga de Cecilia y Nicolas Sarkozy todavía promete muchos aldabonazos.