Andrea Nahles, líder designada del Partido Socialdemócrata (SPD), habla durante una convención del partido Socialdemócratas (SPD)
Andrea Nahles, líder designada del Partido Socialdemócrata (SPD), habla durante una convención del partido Socialdemócratas (SPD) - EFE

El SPD elige a Andrea Nahles, la primera presidenta de la historia del Partido Socialdemócrata alemán

Nahles, quien sucederá en el cargo a Martin Schulz, obtuvo un 66 % de los votos entre los más de 600 delegados del congreso extraordinario del SPD

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

El congreso extraordinario celebrado hoy por el Partido Socialdemócrata Alemán en Wiesbaden convirtió a Andrea Nahles en la primera mujer al frente del partido en los 154 años de su historia y en la enésima figura invocada para renovarlo. Seguramente Nahles es la más capacitada de cuantos lo han intentado hasta ahora, pero también es cierto que lo tiene más difícil que ninguno de los anteriores. Antes de la votación, pidió el voto a los más de 600 delegados con una vibrante intervención en la que derrochó vigor y coherencia política, pero en la que hubo de hacer equilibrismos entre su posición de partido, miembro de gobierno en coalición con Merkel, y las críticas a sus socios conservadores. Finalmente obtuvo la presidencia del partido por solo el 66% de los votos, quedando en evidencia el estado de crisis y confusión en que sigue sumida la centenaria formación política.

El anterior presidente, Martin Schulz, que obtuvo el puesto casi con el 100% de los votos, vagó por Wiesbaden como un fantasma político, alejado ya de toda responsabilidad y mendigando un billete rumbo a Bruselas. Los Jusos, las juventudes que plantaron cara al acuerdo de gran coalición, permanecen en las barricadas y su líder, Kevin Kühnert, declaró que «hay demasiadas expectativas sobre Nahles», denunciando que «en la mayoría de los asuntos de debate social, el partido sigue en blanco». Y las encuestas, inmisericordes, otorgan al SPD una intención de voto del 23%, por detrás en varios estados federados del partido populista antieuropeo Alternativa para Alemania (AfD) y amenazando con retirarle el título de «Volkspartei» y convertirlo en una «secta política» minoritaria.

Nahles ha ganado credibilidad por sus logros durante la anterior legislatura desde el Ministerio de Trabajo. Su decidida apuesta por la solidaridad forma parte de la estrategia del partido a futuro, junto con la mesura en la generosidad hacia Europa, pero el escueto resultado de la votación indica que tendrá que dedicar parte de sus energías a la supervivencia, además de construir un discurso propio socialdemócrata hasta ahora inexistente sobre integración, seguridad interna e incluso Europa.