El primer ministro de Portugal, António Costa este domingo en el momento de votar
El primer ministro de Portugal, António Costa este domingo en el momento de votar - EFE

ELECCIONES EUROPEASAbstención récord y victoria socialista en Portugal

Los sondeos a pie de urna retrataban el descalabro de los conservadores

LISBOAActualizado:

Doble lectura de las elecciones europeas en Portugal con el 99% de los votos escrutados: abstención récord, gran protagonista de los comicios con casi el 70%, y victoria socialista gracias al 33,58% de los sufragios, lo que se traduce en cinco eurodiputados para el partido que comanda el actual Gobierno a poco más de cuatro meses de las legislativas del próximo 6 de octubre.

O, mejor dicho, hay una tercera lectura de una jornada marcada por el mayor interés en acudir a las playas que a las urnas: la derecha tiene muy difícil recuperar el terreno perdido cuando Passos Coelho fue desalojado por una moción de censura en diciembre de 2015. En efecto, el PSD de su sucesor, el portuense Rui Rio, solo pudo alcanzar tres eurodiputados en virtud de su exiguo 22,32% de las papeletas.

Únicamente se votaban las opciones para la representación del Parlamento europeo, ya que no se añadieron elecciones en clave municipal ni en ninguna de las dos únicas regiones autónomas que existen en Portugal: los archipiélagos de Madeira y Azores.

Los dos socios en la peculiar fórmula gubernamental denominada ‘geringonça’ se beneficiaron en desigual medida. Por un lado, fuerte impulso del Bloco de Esquerda (9,70% de los votos) y, por otro lado, más que discreto comportamiento del Partido Comunista, estancado en el 6,65%. Nada extraño, esto último, si tenemos en cuenta que su líder, Jerónimo de Sousa, se permitió declarar: “Los portugueses tienen derecho a no votar”, en clara referencia a su antieuropeísmo recalcitrante. Ambas formaciones, en cualquier caso, consiguieron un escaño cada una.

Y todo mientras la derecha pagaba muy cara su fragmentación y su falta de respuestas incluso ante la red de nepotismo urdida por los socialistas en los últimos meses. Así, todas las marcas electorales conservadoras retrocedieron o incluso se descabalgaron, tal cual retrató el escaso 6,13% de Assunçao Cristas y su errático CDS, aunque al menos pudo conformarse con un eurodiputado ‘in extremis’.

Peor aún se comportó Aliança, el partido puesto en pie de la noche a la mañana por el ex primer ministro Santana Lopes, quien cosechó un fracaso demoledor: solo un 1,79% de los sufragios.

Exactamente lo contrario que el sorprendente PAN (Personas, Animales, Naturaleza), que parecía encaminarse hacia la representación europea, una circunstancia que hasta hoy no podían ni soñar. Eso sí, finalmente se quedaron a las puertas porque el 4,97% obtenido no se reveló como suficiente para sellar ningún tipo de representación europea.