Tusk, Tajani y Juncker (de izquierda a derecha) serán relevados al frente del Consejo, la Eurocámara y la Comisión Europea
Tusk, Tajani y Juncker (de izquierda a derecha) serán relevados al frente del Consejo, la Eurocámara y la Comisión Europea - EFE

ELECCIONES EUROPEASLos líderes europeos se reunen hoy para pactar los cargos en las instituciones

Weber parte como favorito para presidir la Comisión, pese a no tener el consenso

Corresponsal en BruselasActualizado:

En cuanto disminuya un poco la tensión electoral, ya con los resultados sobre la mesa, los jefes de Estado o de Gobierno se reunirán este martes en una cena en Bruselas para empezar a discutir la distribución de los puestos de dirección de las insttiuciones europeas.

La decisión más acuciante será la designación de un presidente de la Comisión que sustituya a Jean-Claude Juncker, aunque todos están de acuerdo en que es mejor juntar todo el paquete de nombramientos, para facilitar un equilibrio entre las familias políticas, los países y, ahora más que nunca, los géneros. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk –cuyo puesto es uno de los que está incluido en el reparto– hizo una primera aproximación en la última reunión de los líderes europeos y a la vista de lo complejo del calendario, convocó esta reunión extraordinaria.

El principal punto de discusión será si se aplica o no la regla que apoya el Parlamento y que determina que el presidente de la Comisión debería ser el candidato presentado por el partido que obtenga más escaños. Sin embargo, un grupo relevante de miembros del Consejo insisten en que según el tratado, ellos son soberanos a la hora de designar el candidato, aunque luego estén obligados a buscar una mayoría absoluta en la Eurocámara.

Por el momento, los resultados conocidos presuponen sin embargo, que no todos los miembros del Consejo llegarán a la reunión del martes con la misma fuerza. El presidente francés, Emmanuel Macron, no ve con buenos ojos dejar al Parlamento la elección del presidente de la Comisión, porque aunque ya ha decidido que se sumará al grupo liberal con intención de liderarlo, fue derrotado por la euroescéptica nacionalista Marine Le Pen y, por tanto, tendrá menos fuerza para oponerse si la canciller Angela Merkel, que ganó en su país, se empeña en respetar el mecanismo de los candidatos en la Eurocámara. Y menos si Macron sigue aspirando a que el próximo presidente del Banco Central Europeo (BCE) sea un francés. La dirigente alemana quiere que el presidente de la Comisión sea el democristiano, Manfred Weber, pero otros dirigentes le piden que sea ella la presidenta del Consejo Europeo, en sustitución de Tusk, algo que, por ahora, ella rechaza.

A la hora de distribuir los cargos, el primero que se discute es el del presidente del Parlamento y, además, para facilitar el pacto se divide la legislatura en dos mitades de dos años y medio cada una. Teniendo en cuenta los resultados preliminares, será inevitable que uno de esos periodos lo ocupe alguien del Partido Popular y, de hecho, el italiano Antonio Tajani ha pensado en algún momento repetir otro medio periodo, aunque los analistas excluyen esta opción.

Adiós a la gran coalición

El segundo presidente se atribuía normalmente a un socialista, lo que garantizaba el buen funcionamiento de esta «gran coalición» histórica y con ello una mayoría suficiente para ratificar todos los nombramientos. El problema esta vez es que es muy posible que para ello se necesite también el concurso del grupo liberal, lo que significa que exigirán una compensación con otro nombramiento, probablemente el de la presidencia de la cámara. Podría ser que incluso se necesiten los Verdes para algunos votos en caso de decisiones en las que estén en juego asuntos esenciales. Los Verdes podrían pedir que, por ejemplo, algunos de los países donde han crecido más decidan enviar un comisario ecologista, lo que sería una primicia en la institución.

Los socialistas han tenido un resultado lejos de lo que esperaban y que aún se reducirá si, como está previsto, los laboristas británicos dejan la cámara cuando se produzca el Brexit. Y aún peor, no les ha salido tampoco la idea de una coalición de centro izquierda (sumando a liberales, verdes e Izquierda Unitaria) que hubiera dejado en la oposición a los populares. Su candidato a la Comisión, el holandés Frans Timmermans, había apostado por esta vía con una campaña muy agrevsiva contra los populares que le ha servido para ganar en su país, pero no ha evitado la debacle general de la socialdemocracia. Pero los socialistas españoles pueden celebrar que, debido a los catastróficos resultados de sus correligionarios en otros países, pueden reclamar un puesto relevante. Durante la campaña se ha hablado mucho de la candidatura de Josep Borrell al cargo de alto representante y vicepresidente de la Comisión, pero el interesado no ha mostrado gran entusiasmo por esta posibilidad, lo que podría significar que tal vez reclame otra vicepresidencia de la Comisión con competencias relevantes pero que no tenga que viajar tanto.

Puesto que Angela Merkel no está interesada por el puesto de presidente del Consejo, Donald Tusk también deberá preparar la discusión para ello. Este es el más cerrado de los nombramientos, porque solo puede ser para alguien que haya sido ya miembro del Consejo, es decir, un presidente del Gobierno o de la República en los países no monárquicos. Puesto que no depende de la ratificación parlamentaria, pueden elegir a quien consideren, pero por ahora nadie ha querido manifestarse, a la espera de conocer primero el ambiente de las discusiones, Una mujer es posible y probablemente así será.