Rasmus Paludan, líder del partido racista «Mano dura», hoy en Dinamarca
Rasmus Paludan, líder del partido racista «Mano dura», hoy en Dinamarca - REUTERS

Elecciones en Dinamarca: el hombre que quiere expulsar al 15 por ciento de la población danesa

Rasmus Paludan, líder del partido racista «Mano dura», podría obtener un escaño en las elecciones generales de hoy, según pronostican los sondeos

Corresponsal en Berlín Actualizado: Guardar
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Las encuestas prevén que no obtenga más del 2,3% de los votos en las elecciones generales que celebra hoy Dinamarca, lo cual es un alivio al menos para el 15% de la población del país, que tiene orígenes extranjeros y a la que Rasmus Paludan ha prometido expulsar durante la campaña. Paludan es un racista, condenado por los tribunales, que lleva meses provocando a los seguidores del Islam en su país, marchando por sus vecindarios en desfiles amenazantes y quemando el Corán en catos públicos callejeros. Ha sido apodado como «revoltoso profesional» por Marine Le Pen y responde a sus críticos que «todo lo que hago es ejercer mi derecho a la libertad de expresión».

Nunca sale a la calle sin su chaleco antibalas puesto. Nacido en Nordsjælland hace 37 años, pertenece a una familia de conocidos daneses. Entre sus hermanos hay desde una poetisa hasta un político de izquierdas que pertenece al partido Alternativa, que defiende la protección del clima y de los refugiados, en las antípodas de la formación «Mano dura», fundado por Rasmus en 2017. Después de aprobar la selectividad en el instituto Helsingør , estudió Derecho en la Universidad de Københavns con el noveno mejor expediente de su promoción y realizó prácticas en el Tribunal Internacional de La Haya y desde 2014 tiene su propio bufete, especializado en la defensa de clientes anti sistema.

En 2015 se hizo cargo de varios casos con los que se pretendía sentar jurisprudencia a favor del uso de drogas recreativas y en 2017 defendió ante un tribunal de Jutlandia del Norte a un acusado de blasfemia por haber quemado públicamente el Corán. Si bien en su juventud estuvo comprometido con el partido Izquierda Radical y con sus juventudes, Ungdom, y en 2009 concurrió como candidato a las elecciones europeas por el partido JuniBevægelsen, de corte euroescéptico, finalmente se decidió por la formación Dansk Samling (Colección danesa), que en 2017 cambió su nombre por «Stram Kurs» (Línea dura), partido desde el que ha prevenido sobre «una guerra civil en Dinamarca contra los enemigos extranjeros» y desde el que ha amenazado con que «nuestro camino se transformará en ríos de sangre y los enemigos extranjeros terminarán en las alcantarillas a las que pertenecen».

Un tribunal condenó a Paludan el pasado mes de abril, basándose en la sección 266 del Código Penal danés, que trata sobre delitos de racismo, y por haber establecido públicamente, en un vídeo de campaña publicado en la red Youtube, un claro paralelismo entre la población de origen africano y una inteligencia inferior. «El coeficiente intelectual de los somalíes es mucho más bajo que el nuestro», dijo. «El tamaño de su pene o de su cerebro no influye… Sus cerebros son peores que los nuestros porque hay diferencias entre las razas. En África hay mucha gente que no se entera de nada porque su coeficiente no pasa de 80».

Irrupción en el Parlamento

Hasta esa fecha había sido sistemáticamente ignorado por los medios de comunicación daneses, pero su campaña electoral en las calles de Copenhague le ha valido muchas portadas. «Planteo un éxodo masivo por el que enviemos a cientos de miles de personas a sus países de origen», ha propuesto Paludan, «si se comportan de una forma que no cumple con los valores daneses, lo detestamos y tenemos derecho a echarlos de aquí».

Paludan obtuvo las 20.000 firmas requeridas para que su partido ingresara en la lista oficial de candidatos a las elecciones. Su objetivo es un Gobierno que apoye «un éxodo masivo por el que enviemos a cientos de miles de personas a sus países de origen» y con él parece capaz de superar el umbral del dos por ciento de los votos, necesario para ingresar en el Parlamento danés. El periódico que ha publicado esta encuesta, Politiken, enfatiza que el sondeo de Megafon tiene un margen de error de 1,1 punto porcentual y señala que hay más incertidumbre de lo habitual porque es la primera encuesta que incluye al partido. Pero en la historia ya hay episodios que muestran las consecuencias de subestimar tales figuras antisistema en Dinamarca, donde la extrema derecha cuenta en la última década con un potencial de voto en su conjunto que supera el 20 por ciento.

Paludan defiende que «el sistema de bienestar danés está en peligro debido a la afluencia de extranjeros parásitos» y asegura que las ayudas sociales y las pensiones aumentarán cuando «Dinamarca no tenga que mantener a tanto inútil extranjero». En su perfil de Twitter, convoca manifestaciones en zonas con elevada población musulmana, a las que se refiere como «guetos de los perdedores», en las que exhibe viñetas de Mahoma y profana símbolos del Islam. El lema de su partido es «toda la felicidad posible para el mayor número posible de daneses étnicos», aclarando que no está dispuesto a incluir a quienes tengan idiomas o culturas diferentes, ni siquiera con antepasados daneses. Su objetivo «no es limitar la inmigración, sino que una elevada cifra de musulmanes salga cada año del país con deportaciones masivas de población étnicamente no occidental».