El almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de EE.UU. (derecha) recibe al mayor general Luis Navarro Jiménez, jefe de la Fuerza Militar de Colombia
El almirante Craig Faller, jefe del Comando Sur de EE.UU. (derecha) recibe al mayor general Luis Navarro Jiménez, jefe de la Fuerza Militar de Colombia - Afp

EE.UU. y Colombia advierten a Maduro de que protegerán a la población civil

El jefe del Comando Sur estadounidense y el jefe de la Fuerza Militar colombiana coordinan sus planes para el 23 de febrero

Corresponsal en WashingtonActualizado:

Dos de los militares de mayor rango de Colombia y Estados Unidosse reunieron este miércoles para coordinar su respuesta a la crisis de la ayuda humanitaria en Venezuela y lanzaron una dura advertencia al régimen de Nicolás Maduro: tienen planes de actuar si es necesario proteger a la población civil, haciéndose eco de una doctrina internacional aplicada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en casos como los de Libia, Yemen, Sudán del Sur y Siria.

El almirante que lidera el Comando Sur de Estados Unidos, Craig Faller, recibió en su cuartel general en Doral (Florida) al comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, general Luis Navarro, para coordinar su respuesta a la amenaza que representa el apoyo del Ejército venezolano al régimen de Maduro, considerado ilegítimo por la mayoría de la comunidad internacional. El almirante Faller se había reunido previamente con los mandos militares de Brasil y la isla antillana de Curazao.

«Este es un mensaje para los militares venezolanos: se les considerará responsables de sus acciones. Hagan lo correcto. Salven a la gente en su país», dijo Faller durante la reunión. Ante la pregunta de qué planes tienen ambos ejércitos si el régimen chavista agrede a los civiles venezolanos que tratarán de introducir la ayuda humanitaria desde Colombia, Brasil y Curazao el sábado 23 de febrero, el general Navarro dijo: «Proteger a los civiles».

Amenaza del chavismo

El secretario general de la OEA, Luis Almagro, defendió en una entrevista con ABC la necesidad de aplicar la doctrina de la responsabilidad de proteger en Venezuela, ante el riesgo de muerte de 300.000 venezolanos que carecen de alimentos y medicinas. Si se llevara al Consejo de Seguridad de la ONU contaría con toda probabilidad con el veto de Rusia y China, que cuentan allí con asiento permanente y poder de veto, y apoyan a Maduro.

El chavismo, por su parte, respondió con la amenaza de «la respuesta más terrible que ellos puedan imaginarse». «Si ellos creen que van a venir militares de otros países a asesinar a los chavistas, y nosotros nos vamos a quedar con los brazos cruzados, están muy equivocados, ya cada quien sabe lo que tiene que hacer, ya cada quien sabe dónde tiene que ir», dijo el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, informa Efe.

La semana pasada, el almirante norteamericano Faller viajó a Brasil, donde coordinó planes de contingencia militar en apoyo de la ayuda humanitaria con el Jefe del Estado Mayor Conjunto de ese país, teniente brigadier Raul Botelho. Posteriormente, viajó a Curazao, donde se reunió con los líderes militares de la isla.

Después de la visita de Faller, Brasil ha anunciado sus propios planes para la distribución de la ayuda humanitaria en Venezuela. «El Gobierno brasileño ha creado un grupo de trabajo interministerial para definir la logística de prestación de ayuda humanitaria al pueblo de Venezuela a partir del 23 de febrero», dijo a la prensa brasileña el portavoz del presidente Jair Bolsonaro, Otávio Régo Barros, aclarando que el operativo se está organizando en «cooperación con el gobierno de EE.UU.». La ayuda se trasladará a las localidades de Boa Vista y Pacaraima.

El sábado, tres aviones militares de carga pesada C-17 Globemaster III fabricados por Boeing transportaron 180 toneladas de ayuda humanitaria al aeropuerto civil de Cúcuta, en Colombia, que fueron desembarcados por miembros del Sexto Escuadrón de Transporte Aéreo, cuya base está en Nueva Jersey. La recolección de ayuda fue coordinada por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés).

Chile se moviliza

Los aliados de la Casa Blanca en el continente americano se están sumando a esta iniciativa coordinada por el consejero de Seguridad Nacional de Donald Trump, John Bolton. El presidente de Chile, Sebastián Piñera, acudirá personalmente a Cúcuta el viernes a llevar la ayuda humanitaria donada por su país. Piñera, que ha sido duramente criticado por la oposición socialista, defendió ayer su decisión. «Uno de los principios más nobles y hermosos de la política exterior de Chile es su firme compromiso y defensa de la libertad, democracia y respeto a los derechos humanos», dijo en su cuenta de Twitter.

El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, ha marcado el 23 de febrero, sábado, como la fecha para la entrada de la ayuda humanitaria. El régimen de Maduro se ha negado a cooperar en su distribución y la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, ha acusado falsamente a EE.UU. de envenenar los alimentos.

Los planes de Guaidó y sus aliados son que una red de voluntarios, grupos cristianos y ONG’s venezolanos introduzcan la ayuda que ya se amontona en la frontera y a la que sí que tienen acceso los tres millones de exiliados por la represión de Maduro. El director de Usaid, Mark Green, visitó Curazao el lunes y el martes para coordinar con las autoridades de la isla antillana la entrega de ayuda humanitaria a Venezuela a través de una flotilla de voluntarios. En previsión, las autoridades venezolanas ordenaron ayer el cierre de la frontera marítima y aérea con las Antillas Holandesas.