Tillerson asiste ayer a un acto en memoria de las víctimas de la II Guerra Mundial en Sant’Anna di Stazzema
Tillerson asiste ayer a un acto en memoria de las víctimas de la II Guerra Mundial en Sant’Anna di Stazzema - EFE

EE.UU. organiza una coalición internacional contra Al Assad

Busca el apoyo del G7 y de varios países árabes para contrarrestar a Rusia e Irán

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De forma unilateral, Donald Trump decidió atacar la pasada semana a fuerzas de Al Assad. Y ahora envía a Italia a su secretario de Estado, Rex Tillerson, para intentar dar forma política con sus colegas del G7 al cambio de estrategia militar y diplomática decidido por la Casa Blanca. La reunión de los siete países más industrializados - Alemania, Canadá, EE.UU., Francia, Italia, Japón y Reino Unido- se inició con extremas medidas de seguridad en Lucca, en la región de Toscana.

Un cierto clima de tensión rodeó a la reunión ante la manifestación convocada por grupos de extrema izquierda y anarquistas al grito de «Fuera los asesinos». Los manifestantes se enfrentaron con la Policía al intentar superar la barrera de seguridad en choques que provocaron varios heridos.

Rex Tillerson, llegó combativo a la reunión. Criticó duramente a Moscú por no haber impedido a Damasco el ataque químico en el que murieron 87 personas. «Rusia -dijo- se comprometió a asegurar que los arsenales químicos de Siria serían destruidos. Pero no lo ha hecho y eso ha permitido el ataque». Por otro lado, al visitar el memorial a las 560 víctimas de una masacre nazi en Sant’ Anna di Stazzema, dejó claro que la Casa Blanca emprenderá una política más intervencionista: «Nosotros sabremos responder a quienes cometan crímenes contra inocentes en cualquier parte del mundo», aseguró con firmeza.

La reunión del G7 que hasta hace poco estaba prevista como un simple encuentro preparatorio de la cumbre de jefes de Estado o de gobierno en Taormina (Sicilia) para finales de mayo se ha convertido en una etapa muy importante en la reelaboración de la política de Estados Unidos y de sus aliados en Siria y Asia, en un momento de fuerte tensión internacional y cuando el portaaviones estadounidense Carl Vinson se dirige hacia Corea del Norte.

Reunión ampliada

En su ofensiva política, diplomática y militar, Washington ha pedido a Italia, como país anfitrión del G7, que amplíe hoy la reunión a los ministros de Exteriores de Turquía, Qatar, Arabia Saudí, Jordania y Emiratos Árabes, con el objetivo de reforzar el frente de los países dispuestos a presionar a favor de la salida del presidente sirio, Bashar al Assad, y de contener el apoyo incondicional de Rusia e Irán al régimen de Damasco.

El secretario de Estado está sondeando a los aliados con el ánimo de organizar una gran coalición integrada por los países del G7 y varios estados árabes suníes para lograr la salida de Al Assad. Aunque Estados Unidos insiste en que su primer objetivo en la región es combatir a Daesh.

Una indiscreción lanzada por Fox, canal muy cercano a la administración de Trump, señala que Rex Tillerson tiene la misión de sondear también al Kremlin sobre un posible acuerdo que prevea la salida de Al Assad, con unos tiempos y modalidades que negociarían las distintas facciones con la mediación de Naciones Unidas.

Tillerson viaja hoy a Moscú para entrevistarse con su colega ruso, Serguéi Lavrov. Tenía previsto verse también con Putin, pero éste ha descartado -por el momento- el encuentro tras las duras críticas de Tillerson a Rusia. Para el secretario de Estado norteamericano, la estabilización de Siria pasa por el adiós al poder de Al Assad y la colaboración con Moscú.