Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres
Julian Assange en la embajada de Ecuador en Londres - REUTERS

Ecuador se harta de Assange: «Ha violado demasiadas veces el acuerdo para seguir en la embajada»

En octubre de 2018, Assange demandó al Gobierno de Ecuador tras la llamada de atención por su falta de higiene

Julian Assagne, fundador de Wikileaks, detenido por la policía británica

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El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, ha reprochado a Julian Assange haber violado «demasiadas veces» el acuerdo que le permite seguir como asilado político en la Embajada ecuatoriana de Londres, donde lleva más de seis años.

El mandatario ecuatoriano ha explicado que «no es que no pueda hablar libremente, pero no puede mentir ni 'hackear' teléfonos privados. Tampoco puede intervenir en la política de países amigos porque está en territorio ecuatoriano y nosotros somos responsables por él», ha añadido.

Estas declaraciones agudizan el deterioro de la relación entre el Gobierno de Ecuador y el fundador de Wikileaks. La embajada del país en Londres hizo entrega a Assange, en octubre de 2018, de un documento de reglas internas por el que el asilado quedaba casi completamente a cargo de su cuidado personal, incluyendo la limpieza de su baño y la alimentación e higiene de su gato, bajo amenaza de confiscación de la mascota.

Esto motivó que Assange, a través del exjuez español Baltasar Garzón, quien lidera la defensa del australiano, iniciara los trámites de una demanda por la «situación inhumana» que vive el asilado y por violar «sus derechos y libertades fundamentales» al restringir al mínimo exigible sus condiciones de estancia.

¿Ecuador trataría de "vender" a Assange?

Hace unos días, el portal Wikileaks compartía un reportaje de « The New York Times» que narraba los supuestos encuentros entre el consultor Paul Manafort y Lenín Moreno, en los que supuestamente ambos tenían «deseos» de entregar a Assange a Estados Unidos, algo que Ecuador negó tajantemente.

Cabe recordar que el Gobierno de Correa concedió a Assange asilo político en junio de 2012 pero Reino Unido, donde se encontraba en esos momentos, se negó a concederle un salvoconducto para que viajara a Ecuador alegando que debía ejecutar una orden de detención cursada por la Justicia sueca.