Familiares y grupos de periodistas se concentran frente al Palacio de Gobierno de Quito (Ecuador)
Familiares y grupos de periodistas se concentran frente al Palacio de Gobierno de Quito (Ecuador) - EFE

Disidentes de las FARC encadenan a los periodistas ecuatorianos secuestrados

Desde que Colombia firmara los Acuerdos de Paz entre el gobierno y las FARC, los disidentes de esa organización han formado subgrupos dedicados al narcotráfico y a dar seguridad armada a otras organizaciones delincuenciales

CORRESPONSAL EN QUITOActualizado:

Familiares, colegas y amigos de los periodistas ecuatorianos secuestrados, hace diez días, han pasado de la tensa espera a la angustia al mirarlos en un vídeo en el que asoman con cadenas al cuello y puestos candados. En el vídeo, el periodista Javier Ortega se dirige al presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, y le dice que sus vidas están en sus manos, porque ellos (los secuestradores) lo «único que quieren es el intercambio de sus tres detenidos en Ecuador por nuestras vidas». También señala que los secuestradores piden «la anulación de ese convenio que tiene Ecuador y Colombia para acabar con el terrorismo».

La difusión del vídeo en la cadena de Noticias RCN de Colombia fue rechazada por el gobierno de Ecuador porque «se expone a los tres integrantes del equipo periodístico secuestrado», en tanto que en las redes sociales se debatió sobre la conveniencia o no de mostrar las imágenes. Algunos consideran necesario para «sensibilizar» sobre la situación de los periodistas, y otros creen se «hace propaganda al terrorismo».

Las voces pidiendo el regreso del periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra, de diario El Comercio, de Quito, han aumentado. Unas 70 organizaciones de periodistas, académicos y activistas enviaron un comunicado a los presidentes de Ecuador y Colombia, pidiendo coordinen las acciones necesarias para garantizar la libertad inmediata de los secuestrados. Les recuerdan que las acciones de violencia contra periodistas y miembros de los medios de comunicación constituyen una de las formas de censura más extrema.

Colombia no cuida su frontera

El relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edison Lanza, ha expresado su extrema preocupación por la situación de los periodistas secuestrados el 26 de marzo en la zona de Mataje (Esmeraldas) en la frontera con Colombia, y llama a los dos Estados a coordinar esfuerzos que garanticen la liberación. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) pidió a las autoridades que no desfallezcan hasta que los tres sean liberados. «Más que el secuestro de tres trabajadores de prensa lo que se ha secuestrado en el Ecuador es la libertad de prensa y el derecho del público a estar informado», dijo su presidente, Gustavo Mohme; mientras que los obispos del Ecuador han pedido que en las iglesias del país se ore por los tres retenidos.

Las muestras de solidaridad no han cesado desde el día que se conoció el secuestro (26 de marzo) y no se interrumpió durante el feriado de Semana Santa. Pancartas con el mensaje #NosFaltan3 y #LesQueremosDeVueltaYa han sido tendencia en las redes y asoman en los medios impresos y en la televisión. Artistas, deportistas y periodistas de varias partes del mundo también han difundido videos pidiendo el regreso del equipo de periodistas de El Comercio.

Desde que Colombia firmara los Acuerdos de Paz entre el gobierno y las FARC, los disidentes de esa organización han formado subgrupos dedicados al narcotráfico y a dar seguridad armada a otras organizaciones delincuenciales. Los expertos señalan que Ecuador no estuvo preparado para el posconflicto, porque del lado colombiano hay abandono por parte del Ejército. «Antes enfrentábamos a las FARC, ahora es imposible porque hay numerosas organizaciones delictivas», comentó a ABC el general Wagner Bravo, exjefe de Estado Mayor del Ejército.