Disidentes entre Los Republicanos buscan tumbar la candidatura de Fillon a la presidencia francesa

Unos cuarenta diputados conservadores reclaman «una solución política» tras los escándalos que salpican a la esposa del ex primer ministro

Corresponsal en ParísActualizado:

Cuarenta diputados conservadores han pedido a la dirección de su partido, «Los Republicanos» (LR), y a François Fillon, su candidato a la presidencia de la República, una «solución política» al « Penelopegate», temiendo una catástrofe que pudiera «barrerlos» en las elecciones generales que seguirán a las presidenciales del 23 de abril y el 7 de mayo próximos.

La «solución política» es una formula amable para reclamar indirectamente el descabalgamiento de Fillon, sustituido por otra personalidad conservadora. Convocados por el diputado Georges Fenech (próximo a Nicolas Sarkozy), unos cuarenta diputados han transmitido a Fillon el mismo «documento» que han hecho llegar a la dirección de LR, estimando que el resultado de las elecciones primarias de finales de noviembre pasado está hoy «caduco», tras el estallido del «Penelopegate», el escándalo de los 900.000 euros cobrados por Penelope Fillon por un presunto empleo ficticio como asistenta parlamentaria de su esposo.

A juicio de los diputados inquietos por las consecuencias devastadoras del «Penelopegate», ninguno de ellos pueden hacer campaña por el candidato conservador a la presidencia de la República, ni por su propia supervivencia política, en la futura Asamblea Nacional.

Todos los sondeos de los últimos quince días anuncian la previsible eliminación de Fillon en la primera vuelta electoral del próximo 23 de abril, anunciándose una segunda ronda que pudiera enfrentar a Marine Le Pen (extrema derecha) y Emmanuel Macron (social reformista).

Catástrofe electoral en ciernes

Si ese escenario se confirmase, como pronostican todos los estudios de opinión, el centro derecha correría el riesgo de otra catástrofe electoral, de cuatro a seis semanas más tarde, con motivo de las elecciones generales que deben elegir la nueva Asamblea Nacional, la segunda quincena del mes de junio próximo.

Una cantidad creciente de diputados conservadores temen que Fillon los arrastre a ellos, en la espiral de su inquietante caída en los sondeos de opinión. Tras la posible eliminación del candidato conservador en la primera vuelta, muchos diputados temen perder sus propios propuestos puestos, escaños y sueldos, semanas más tarde.