El disidente cubano Guillermo Fariñas, trasladado inconsciente a un hospital
EFE El periodista independiente cubano Guillermo Fariñas, en su séptimo día de huelga de hambre y sed, el pasado martes, en su casa de Santa Clara (centro de la isla)

El disidente cubano Guillermo Fariñas, trasladado inconsciente a un hospital

CARMEN MUÑOZ | MADRID
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El disidente cubano Guillermo «Coco» Fariñas, que emprendió una huelga de hambre y sed hace nueve días, anunció que no sería hospitalizado mientras estuviera consciente, y cumplió su palabra. Fariñas fue trasladado ayer a las 10.45 hora local (16.45 hora peninsular) a un hospital de Santa Clara en un coche particular, al parecer de la Seguridad del Estado, después de sufrir un «choque hipoglucémico» y perder la consciencia, informó su portavoz, Licet Zamora. Su entorno temió por su vida.

Sin embargo, el psicólogo y periodista independiente fue hidratado por vía intravenosa y «sólo estuvo inconsciente tres horas», según relató a ABC el médico opositor Ismeli Iglesias, una vez regresaron a la casa de Fariñas en Santa Clara (centro de la isla). Iglesias aseguró que los médicos del Hospital Arnaldo Milián Castro decidieron «devolverlo» a su domicilio porque «la cura está en sus manos, comiendo y bebiendo, en terapia intensiva no podemos obligar a nadie».

El médico disidente también alertó que el «mismo ciclo puede repetirse en 48 o 72 horas porque él ha decidido no deponer la huelga» hasta que el régimen de los Castro libere a los 26 presos políticos con graves problemas de salud, de un total de 200. Ismeli Iglesias predijo a este diario el pasado lunes que el opositor podría sufrir «un colapso en 48 horas».

Fariñas comenzó su nueva protesta al día siguiente de la muerte del prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo, después de 85 días de huelga de hambre. La familia de Guillermo Fariñas solicitó esta semana atención médica a las autoridades, «para que no ocurriera como en el caso de Zapata, que no se la dieron hasta el último momento, a pesar de las declaraciones exculpatorias del régimen en los medios oficiales». Precisamente ayer, el canciller Bruno Rodríguez denunció desde Ginebra que hay una campaña internacional contra Cuba para presentar a «mercenarios como patriotas».

Después de la petición de la familia, facultativos del Gobierno, según dijo la portavoz por teléfono, visitaron al disidente e intentaron hacerle desistir de la protesta. Como la mayor parte de la disidencia interna. El presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (Ccdhrn), Elizardo Sánchez, confió en que «no muera, porque el fallecimiento de Zapata ya ha provocado gran indignación entre la disidencia». El economista Óscar Espinosa Chepe consideró su actitud «un acto de valentía, aunque creo que es un suicidio». Chepe coincidió con «Coco» Fariñas en el pabellón de la Seguridad del Estado del Hospital Carlos J. Finlay y asegura que «tiene una fuerte personalidad».

Uno en huelga

Preso político con licencia extrapenal por razones de salud, Fariñas ha estado en la cárcel en tres ocasiones. Desde 1995 ha realizado 23 huelgas de hambre, incluida la actual. Después de la última, desarrollada durante siete meses de 2006, arrastra graves secuelas. Licet Zamora subrayó ayer que en el ayuno anterior «cayó inconsciente a los 18 días, esta vez a los ocho».

De los cuatro presos políticos que al menos seguían una huelga de hambre desde la muerte de Zapata, sólo uno mantenía ayer la protesta, según Elizardo Sánchez. Se trata de Fidel Suárez Cruz, encarcelado en la prisión Kilo 8, en la provincia de Pinar del Río.