Los vecinos de Teresa se organizaron para llevar a cabo el funeral
Los vecinos de Teresa se organizaron para llevar a cabo el funeral - Facebook

«Discúlpame, acabo de matar a tu hija»: el terrorífico mensaje de una abuela que asesinó a su nieta

Teresa, una niña de 10 años, falleció en manos de su abuela, quien la mató y la cubrió con una manta en el salón de su casa en la ciudad de Tenango del Valle, México

Paula A. Arocha
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Según ha informado el Diario Excélsior, Teresa, una niña de 10 años, fue golpeada y maltratada durante años por parte de su abuela, Elvira. La niña presentaba numerosas lesiones y cicatrices hechas por quemaduras de cigarrillos en todo su cuerpo. Los vecinos de la comunidad del pueblo de Santiaguito Coaxustenco en la ciudad de Tenango del Valle (México) sospechaban de la violencia doméstica, debido a que nunca asistía al colegio y se vestía de una manera muy peculiar, en la cual no se podía ver su piel ni parte de su cuello.

La noche del 28 de julio, Elvira le envió un mensaje de texto a su hija disculpándose por la muerte de su hija, Teresa y para pedirle que fuera a su casa: «Discúlpame, acabo de matar a tu hija». Media hora después, llegaron los agentes municipales y las unidades de emergencia para luego descubrir el cuerpo de la menor sobre un sillón cubierto con una manta. El primer reporte policial refiere que Teresa fue estrangulada y hacía más de seis horas de su muerte. La abuela de la menor escapó y a día de hoy se encuentra prófuga, señalada como la presunta responsable del homicidio que ha consternado a la comunidad del pueblo.

La inocencia de Teresa fue marcada por el maltrato infantil. Su abuela la golpeó durante años, y el cuerpo de la menor presentó numerosas lesiones y quemaduras. Según los vecinos de la comunidad, las pocas veces que Teresa salía de su casa, era habitual verla vestida con una sudadera, un pañuelo y un gorro, dichas prendas cubrían la mayor parte de su piel y especialmente su cuello.

«Tenía marcas en el cuello, terminó por asfixiarla una vez la quemó con agua hirviendo», declaró una vecina, quien más de una ocasión fue a denunciar a la abuela de la niña ante el DIF, el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia. Sin embargo, nunca fue posible quitarle la custodia a Elvira, quien para evitar que los vecinos se percataran del supuesto maltrato, cubrió su patio de numerosas rejas cubiertas con un plástico oscuro y además amenazó a varios de sus ellos con huir con la mejor en caso de ser denunciada.

Sin acudir al colegio

Según los familiares de la niña, la pequeña acudía ocasionalmente al colegio, donde muchos de sus compañeros y vecinos aseguraron ante las autoridades haber visto las lesiones que tenía Teresa en su cara, brazos y abdomen. A mitad del curso escolar dejó de asistir, y solo se le veía tres veces a la semana en la tienda cerca de su casa para comprar una cajetilla de tabaco para su abuela. Mucha gente sospechaba del maltrato debido a la manera que siempre iba vestida.

Los informes señalaron que Teresa vivía con su abuela desde que tenía dos años, ya que su madre no podía hacerse cargo de ella. Sin embargo, sufrió una infancia marcada por la violencia. Su profesora de primaria y varios compañeros de clase fueron testigos de las innumerables veces que la niña se presentaba golpeada a clase. «Ella venía toda tapada. Cuando le decíamos que tenía la carita toda marcada, nos respondía que la había aruñado su gato» dijo Rosario Medina, una de las vecinas de Elvira.

A los pocos días de la investigación y sin saber el paradero de su abuela, la policía entregó el cuerpo y el velatorio fue organizado por los vecinos y no permitieron que su madre se acercara por haber descuidado de su propia hija.

De esta manera, los vecinos buscan justicia para la niña y piden que la Procuraduría General de Justicia ubique a la abuela de Teresa y una investigación por la omisión de la denuncia del maltrato de la menor por parte de los funcionarios del DIF.