Adriana Rivas se convirtió en la mano derecha de Manuel Contreras
Adriana Rivas se convirtió en la mano derecha de Manuel Contreras

Detienen en Australia a «La Chani», la secretaria personal del jefe de la policía secreta de Pinochet

Chile acusa a Adriana Rivas de haber participado en siete secuestros calificados (desapariciones) ocurridos entre 1974 y 1977

SidneyActualizado:

La chilena Adriana Rivas, una exagente de la policía secreta de la dictadura de Augusto Pinochet, declaró hoy ante un tribunal de Sídney que estudia una orden de extradición solicitada por Chile en 2014.

Rivas, bajo custodia policial desde ayer, «compareció a través de una teleconferencia desde un centro de detención» en esta vista en la que «se aplazó el caso hasta el próximo 1 de marzo», dijo a Efe Adriana Navarro, abogada de algunas de las familias de las víctimas de la exagente.

Navarro, quien acudió a la vista que se celebró en el tribunal central de Sídney, comentó que la exagente chilena «habló en inglés» y según apreció la abogada «estaba bastante bien» de salud.

En la próxima vista, la acusada será representada por un abogado.

La Corte Suprema de Chile emitió en 2014 una orden de extradición contra Rivas por su participación en siete secuestros calificados (desapariciones) ocurridos entre 1974 y 1977, cuando era agente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía política del régimen de Pinochet (1973-1990).

La «Chani», como se la conocía por sobrenombre, se convirtió en el brazo derecho del director de la DINA, Manuel Contreras, uno de los principales criminales de la dictadura chilena y que murió mientras purgaba más de 400 años de prisión.

Augusto Pinochet con su jefe de la Policía Secreta, Manuel Contreras
Augusto Pinochet con su jefe de la Policía Secreta, Manuel Contreras - Abc

Adriana Rivas vive en Australia desde hace más de tres décadas, donde ha trabajado cuidando niños y limpiando casas.

En 2006 viajó a Chile para visitar a la familia y fue arrestada, aunque huyó nuevamente a Australia cuando se encontraba en libertad condicional.

La exagente de la DINA ofreció una entrevista en 2013 a la cadena australiana SBS en la que negó las acusaciones en su contra pero defendió el uso de la tortura en Chile. «La tortura existió desde que yo tengo uso de razón en Chile. Siempre existió. Todo el mundo sabía que tenían que hacer eso y quebrar a la gente de alguna manera», afirmó entonces.

Los testimonios de los torturados destacan que Adriana Rivas era una persona despiadada en los interrogatorios que se realizaban en el cuartel Simón Bolívar, donde operaba la llamada Brigada Lautaro de la DINA, a la que ella pertenecía.

Según datos oficiales, durante la dictadura de Pinochet, unos 3.200 chilenos murieron a manos de agentes del Estado, de los que 1.192 figuran aún como detenidos desaparecidos, mientras unos 33.000 fueron torturados y encarcelados por causas políticas.