Detenidos 10 americanos que querían robar 33 niños haitianos

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JOSÉ GRAU

ENVIADO ESPECIAL

A HAITÍ

PUERTO PRÍNCIPE. Diez baptistas estadounidenses fueron detenidos el sábado en Puerto Príncipe, después de que intentaran sacar de Haití a 33 niños. Tras el terremoto, Haití es territorio abonado para el robo de niños. El sábado mismo, en el centro de Puerto Príncipe, una señora relataba a ABC, llorando, que cuando recuperó la conciencia tras el seísmo sus dos hijos habían desaparecido. Un vecino, seguidamente, le contó que no habían muerto. El vecino en cuestión vio cómo alguien hacía unas preguntas a los muchachos y se los llevaba.

Los baptistas detenidos por la Policía afirmaron que estaban intentando rescatar a niños «abandonados y traumatizados». Pero según los agentes que los detuvieron no tenían los documentos legales necesarios para las adopciones.

En el autobús de los baptistas había chavalines desde dos meses a doce años. Según los detenidos, la «Misión de Rescate de Huérfanos Haitianos» era una acción para ayudar a muchachos abandonados y llevarlos a la República Dominicana. «En este caos administrativo, sólo intentábamos hacer lo correcto», dijo la portavoz del grupo, Laura Silsby, a la agencia de prensa estadounidense Ap.

Sin embargo, fuentes de la organización que les acogía cerca de Puerto Príncipe señalaron que la mayoría de los 33 niños «raptados» tiene padres o familiares cercanos.

El grupo de norteamericanos seguía ayer arrestado en la sede central de la policía judicial, en Puerto Príncipe, y está previsto que hoy comparezcan ante el juez. Los chicos, mientras tanto, fuerontrasladados a un orfanato.

Los baptistas querían sacar en total a unos cien niños para conducirles a un hotel de 45 habitaciones de una localidad costera llamada Cabarete, en la República Dominicana. El hotel lo iban a transformar en un orfanato. «Esto es un robo, no una adopción», subrayó ayer ante la prensa el ministro haitiano de Trabajo y Asuntos Sociales, Yves Christalin.

Suspendidas las adopciones

Según comunicó a ABC Philip O´Brien, director de Unicef en Ginebra, antes del terremoto ya había en Haití unos 300.000 niños abandonados. Ahora, la cifra se ha multiplicado. El Gobierno haitiano, tras el terremoto, ha suspendido las adopciones internacionales por temor al tráfico de niños.

La Organización Internacional para la Migración también advirtió que en Haití algunas falsas agencias de adopción vendían niños a los pudientes por unos diez mil dólares. Los padres los daban a esas agencias con la promesa de recibir ayuda económica. Muchos niños abandonados en Haití no son realmente huérfanos: sus padres los dejan porque no pueden alimentarlos. Según Silsby, su grupo, en el que había miembros de Texas y de Kansas, sólo tenía la mejor de las intenciones y no había pagado dinero por los niños. «De ninguna manera formamos parte de redes de traficantes. Es justamente lo que tratamos de combatir», dijo en su defensa.