El despliegue militar de Francia contra el yihadismo en el Mediterráneo se multiplica tras los atentados

François Hollande ha pedido a Barack Obama una «cooperación más profunda»

Washington ofrece a París información indispensable sobre las posiciones militares del EI

A cambio, Francia «coordina» sus bombardeos con los estadounidenses

ParísActualizado:

Franciaha incrementado significativamente su participación aérea en la campaña en curso en Siria e Irak, contra las posiciones del Daesh o Estado Islámico, esperando que los bombardeos de los EE.UU. y Rusia permitan dar un giro «determinante» a la guerra contra el terrorismo.

Hasta finales de septiembre, Francia solo había realizado 222 de los 6.820 bombardeos de la coalición liderada por los EE. UU. y Arabia Saudí.

El presidente François Hollande insistió desde el inicio del conflicto (verano de 2014) en que Francia deseaba guardar su «autonomía», limitándose a bombardear posiciones del EI en territorio sirio.

Durante el primer año de bombardeos, de resultado mal conocido, Francia solo tuvo desplegados en Jordania y los Emiratos Árabes 6 cazas/bombardeos Rafale y otros 6 Mirage. Se trataba y se trata de una participación significativa pero muy modesta, para bombardear territorios tan grandes como España.

Tras los atentados del 13 de noviembre pasado, el presidente Hollande decidió posicionar el portaaviones Charles-de-Gaulle en el Meditaráneo oriental, transportando otros 18 Rafale y 8 Super Etendard. Francia triplica su compromiso militar aéreo, que sigue siendo insuficiente para cambiar el rumbo de la guerra de manera «determinante». Incrementando su participación militar, aérea, Francia ha dado un nuevo rumbo táctico a sus compromisos.

Durante doce largos meses, cuando menos, Hollande deseó guardar su «autonomía nacional» en la gestión de los objetivos del arma aérea francesa. El presidente francés ha pedido a Barack Obama una «cooperación más profunda». En términos prácticos, eso quiere decir lo siguiente: Washington ofrece a París información indispensable sobre las posiciones militares del EI. A cambio, Francia «coordina» sus bombardeos con los bombardeos del arma aérea de los EE.UU.. Hollande desea establecer, así mismo, alguna forma de «coordinación» con Rusia.

Desde el estallido de la crisis, el objetivo estratégico de la coalición liderada por EE. UU. y Arabia Saudí ha sido «destruir» el Estado Islámico, pidiendo la caída del régimen sirio de Bashar al-Asad, para instaurar un «nuevo régimen». La alianza formada por Rusia e Irán tiene un objetivo estratégico distinto: defender la «estabilidad» del régimen de Bashar al-Asad.

El presidente francés espera encontrar algún terreno de «entendimiento» y «cooperación», directa o indirecta, entre las dos coaliciones participantes en las campañas en curso, esperando que los bombardeos «paralelos» de Rusia, los EE. UU., Francia y el resto de los aliados de las dos coaliciones heteróclitas permitan destruir o «desestabilizar» las posiciones del EI.

Para destruir «completamente» al EI será necesario hacer intervenir soldados de los ejércitos de tierra, en Siria e Irak. Salvo Rusia, ningún contrincante es capaz de tomar esa decisión, por el momento. Francia, tampoco.