El presidente Bush se reúne con sus asesores de Seguridad Nacional vía videoconferencia, ayer, en su residencia de Camp David, en Maryland

EE.UU. despliega quinientos aviones de combate en torno a un Afganistán más aislado que nunca

WASHINGTON. ABC
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El presidente George W. Bush prosiguió activamente ayer, desde su residencia en Camp David, los preparativos de la respuesta norteamericana a los atentados terroristas cometidos el pasado 11 de septiembre contra Nueva York y Washington. Bush ha concertado ya un conjunto de acciones con su homólogo ruso, Vladimir Putin, mientras se estrecha el cerco en torno a Afganistán, refugio del presunto responsable de los ataques terroristas, Osama bin Laden.

Ayer el Pentágono dio orden de desplegar en la región un nuevo contingente de unos doscientos aviones de caza y bombardeos, abastecimientos y espionaje, que elevarían el número de aparatos en torno a Afganistán a cerca de 550 aviones de combate. Por otra parte, el Pentágono ha movilizado un nuevo contingente de reservistas -5.172 hombres-, destinados a misiones de vigilancia y control en territorio estadounidense.

El presidente norteamericano mantuvo ayer un nuevo encuentro con sus asesores de Seguridad Nacional para avanzar los preparativos de una acción militar en aquella región de Oriente Medio. La Casa Blanca mantuvo un silencio informativo casi total sobre esa reunión y los temas que se discutieron en ella. Pero parece casi seguro que uno de los primeros objetivos del ataque norteamericano será el régimen afgano de los Talibán, que gobiernan en Kabul y controlan la práctica totalidad de ese país.

Bush discutió nuevos detalles de las operaciones con varios miembros de su Gabinete de Seguridad Nacional vía videoconferencia, desde la residencia presidencial de Camp David, a 90 kilómetros de Washington. El presidente norteamericano, según informó la agencia France Presse, también habló por teléfono con su homólogo ruso, Vladimir Putin, por segunda vez desde los atentados terroristas del Martes Negro. La conversación, según dijo escuetamente un portavoz de la Casa Blanca, Sean McCormack, fue «constructiva: el presidente agradeció el compromiso y el apoyo del presidente Putin en la lucha contra el terrorismo».

TURQUÍA ABRE SUS CIELOSUn número no determinado de aviones norteamericanos llegaron a un aeropuerto militar de Uzbekistán, ex república soviética próxima a Afganistán, según indicó ayer un portavoz uzbeko. Según esta fuente, los aviones, que transportan sistemas de reconocimiento, están en el aeropuerto militar de Tuzel, cerca de la capital. Fuentes diplomáticas informaron de la llegada de helicópteros militares estadounidenses a la base uzbeka de Tchirtchik. El Pentágono no confirmó la información.Desde hace tres días, los Estados Unidos llevan a cabo una concentración de fuerzas terrestres especiales, aviones y buques de guerra, en el escenario de Oriente Medio.

Mientras avanzan los preparativos militares, se estrecha también el cerco diplomático, Los Emiratos Árabes anunciaron la ruptura de relaciones diplomáticas con Kabul, y solicitaron a los representantes Talibán que abandonen su país en el curso de las próximas 24 horas.Pakistán, aliado de los Talibán y al mismo tiempo interesado en mantener sus relaciones con Estados Unidos, sigue debatiéndose entre partidarios de sumarse a la «yihad», cercanos a los grupos políticos islamistas, y quienes abogan por soluciones moderadas o de compromiso.Por su parte Turquía, al igual que lo hiciera antes Israel, anunció ayer su disposición a abrir su espacio aéro a los aviones de guerra norteamericanos.