Vista de una gasolinera cerrada en Ciudad de México
Vista de una gasolinera cerrada en Ciudad de México - EFE

Desesperación en México: ciudadanos saquean oleoductos de Pemex ante la escasez de gasolina

El presidente López Obrador cerró cuatro de los trece oleoductos de para poner fin al robo de combustible

Corresponsal en Ciudad de MéxicoActualizado:

México comienza a desesperarse ante la escasez de combustible que sufre desde hace una semana. Ante el miedo de que la crisis se prolongue, un centenar de habitantes del municipio de Acambay (centro) perforaron una de las tuberías de Petróleos Mexicanos (Pemex) y saquearon litros de gasolina que se llevaron en garrafas y bidones a sus casas. Tras extraer todo el combustible que pudieron cargar, huyeron del lugar y dejaron atrás un derrame de aproximadamente 1 kilómetro de hidrocarburos. Las autoridades no han detenido a nadie por este hecho delictivo.

Con el objetivo de poner fin al robo de combustible por parte de grupos del crimen organizado, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, cerró cuatro de los trece oleoductos de Pemex e implementó un plan para distribuir gasolina mediante camiones cisterna. La estrategia, sin embargo, no ha salido como López Obrador esperaba, ya que ha experimentado varios contratiempos que han generado una situación de desabasto de combustible en varios estados del centro del país, incluyendo la capital, Ciudad de México. Todavía no está claro cuando el servicio volverá a la normalidad.

Debido al contexto de incertidumbre, muchos mexicanos hacen fila durante horas para poder llenar no sólo el depósito de sus autos, sino también garrafas o incluso «tinacos» -enormes cisternas de agua- para prever en caso de que la situación empeore. Sin embargo, el miedo provoca que la compra de combustible aumente y, por lo tanto, causa que la gasolina se termine en pocas horas, lo que dificulta las labores de Pemex para restablecer el suministro.

La petrolera estatal pierde al año unos 60.000 millones de pesos, aproximadamente 2.700 millones de euros, debido al «huachicoleo». Con una de deuda de unos 100.000 millones de dólares, Pemex es una de las empresas más endeudadas del mundo.