La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini
La jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini - EFE

La UE defenderá a las empresas europeas en Cuba contra EE.UU.

Las multinacionales turísticas españolas son las más afectadas por la ley Helms Burton

Corresponsal en BruselasActualizado:

La Unión Europea asegura que no dudará a la hora de tomar medidas de represalia contra intereses norteamericanos, en caso de que la aplicación de la ley Helms Burton afecte a las empresas europeas con inversiones en Cuba. La Alta Representante para la política Exterior, Federica Mogherini, hizo público un comunicado en la noche entre el miércoles y el jueves, coincidiendo con la entrada en vigor del conocido Título III de la ley en horario norteamericano, en el que reitera la oposición de la UE na esta legislación que pretende reforzar la presión económica contra el régimen cubano y, de paso, contra la dictadura venezolana de Nicolás Maduro.

El Título III de la ley no se había aplicado nunca hasta ahora, a pesar de que tiene más de 20 años, lo que demuestra que sus redactores ya tenían serias dudas sobre su operatividad. En 1996, cuando el entonces presidente Bill Clinton la firmó, también dejó en suspenso la aplicación de esta parte que ahora legitima a los tribunales norteamericanos a aceptar denuncias contra las personas o empresas que se beneficien de las propiedades expropiadas a los cubanos que abandonaron el país después de la llegada al poder de Fidel Castro y la instauración de una dictadura comunista. La aplicación de ese artículo puede llevar a la incautación de propiedades que esas empresas pudieran tener en Estados Unidos para aplicar compensaciones destinadas a los demandantes. Y la UE es el principal inversor extranjero en Cuba y España el país con más intereses allí, específicamente las cadenas hoteleras y multinacionales turísticas. La mayoría de esas grandes cadenas tienen también inversiones en Estados Unidos, que ahora están en peligro en caso de que se produzca una cascadas de reclamaciones.

El primer símbolo de que la Comisión Europea se ha tomado en serio el asunto ha sido que Mogherini no ha dejado pasar ni un minuto para denunciar que esa legislación viola el derecho internacional y los acuerdos básicos que rigen las relaciones entre Estados Unidos y la UE. Mogherini llega a amenazar con confiscar bienes de empresas norteamericanas en Europa como represalia a las decisiones que afecten a las europeas.

Es poco probable que la aplicación de este polémico Título III pueda afectar a estas alturas, sesenta años después de los hechos, a la economía de la dictadura castrista, más allá de subrayar el golpe de timón que ha dado la administración Trump respecto al periodo de distensión que había impulsado su predecesor, Barack Obama.

Los propietarios de terrenos y edificios que abandonaron Cuba a causa de la llegada al poder de Fidel Castro fueron expropiados sin ninguna compensación y ahora son ciudadanos norteamericanos. Muchos de esos bienes fueron cedidos por el Estado cubano a empresas extranjeras, sobre todo del sector turístico. Además de España, Canadá es también el origen de no pocas de esas empresas que son uno de los puntales de la economía cubana..

Estados Unidos y la Unión Europea han firmado distintos acuerdos para regular mutuamente este tipo de inversiones en 1997 y 1998, después de la aprobación de la ley Helms Burton. Federica Mogherini recuerda en su comunic ado que el Título III que ahora entra en vigor contradice estos acuerdos y la legislación internacional en su conjunto. Anteriormente, la representante europea ya había enviado una carta al secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, advirtiendo de que la UE está dispuesta a responder con medidas de represalia contra Estados Unidos.

Desde la llegada al poder de Trump, las relaciones económicas entre Washington y Bruselas no atraviesan su mejor momento.